La Guardia Civil ha asestado un nuevo golpe al narcotráfico en el sur de España con la desarticulación de una red criminal dedicada al petaqueo, el abastecimiento ilegal de combustible a narcolanchas, una de las actividades clave que sostienen la logística del tráfico de drogas en el litoral andaluz. La operación se ha saldado con 15 detenidos en las provincias de Cádiz y Málaga y la incautación de 19.450 litros de gasolina.
La investigación se inició el pasado 10 de enero, cuando agentes del Puesto Principal de Guadiaro, pertenecientes a la Comandancia de Algeciras, abortaron un intento de suministro de combustible a una narcolancha en el cauce del río Guadiaro, en pleno Campo de Gibraltar. En aquella primera intervención fueron localizadas 60 garrafas de gasolina, que los integrantes de la red pretendían trasladar hasta la embarcación mediante una neumática.
Las pesquisas posteriores permitieron identificar al mismo grupo criminal en un nuevo traslado, esta vez con una furgoneta cargada con 3.500 litros de combustible, transportados sin ningún tipo de medida de seguridad, lo que suponía un grave riesgo de incendio o explosión para los vecinos de la zona.
El operativo se amplió con dos registros domiciliarios en las localidades gaditanas de Jimena de la Frontera y Puerto Real, donde los agentes hallaron más de 8.000 litros de gasolina almacenados en viviendas utilizadas por la organización como auténticas «guarderías» de combustible para el narcotráfico.
La fase final de la operación tuvo lugar en la madrugada del 23 de enero, cuando la Guardia Civil detuvo in fraganti a otros siete miembros de la red en una finca de Marbella (Málaga), en el momento en que se disponían a cargar una furgoneta con más de 5.000 litros de gasolina destinados, nuevamente, a narcolanchas.
Además del combustible, los agentes intervinieron embarcaciones, motores fueraborda y abundante material logístico, como filtros de combustible, aceite de motor y ropa térmica y de agua, evidenciando el alto grado de profesionalización de estas estructuras criminales.
Los detenidos han sido puestos a disposición judicial junto con las diligencias practicadas, decretándose el ingreso en prisión de siete de ellos. Desde la Guardia Civil recuerdan que este tipo de actividades constituyen delitos graves, al vulnerar la normativa sobre transporte y almacenamiento de sustancias inflamables, con un riesgo directo para la seguridad de la población, tal y como ha subrayado recientemente el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.