El Ayuntamiento de Madrid ha decidido cesar a Pablo Enrique Rodríguez, hasta ahora director de la Policía Municipal.
La delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz ha justificado la decisión afirmando que «terminaba una etapa» y que era necesario iniciar «una nueva etapa en la Policía Municipal de Madrid después de estos siete años donde se ha dado la vuelta como un calcetín a una Policía Municipal que se encontró absolutamente bajo mínimos en número de efectivos».
El cese de Rodríguez, que llevaba 20 días de baja tras un accidente ocurrido en abril de 2025, en el que atropelló a una niña mientras circulaba con un coche policial durante el apagón, ha generado un intenso debate político y social. Varios grupos de la oposición y los sindicatos de la Policía Municipal habían reclamado su dimisión tras el suceso.
En paralelo, se ha desatado la polémica en torno a las oposiciones recientes de la Policía Municipal de Madrid. Más de 450 aspirantes han presentado alegaciones tras quedar excluidos por la nota del psicotécnico y la ratio por plaza.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, destacó que Rodríguez cuenta con un «currículum intachable«. No obstante, el caso del atropello, sumado a las sospechas sobre posibles irregularidades en las oposiciones y presuntos «enchufes«, han llevado a su cese.