La entrada masiva de inmigrantes en Ceuta a finales de julio permitió acceder a España a personas condenadas previamente por delitos relacionados con el yihadismo, entre ellas al menos un individuo que había sido sentenciado por reclutar combatientes para Estado Islámico (Daesh), según fuentes policiales citadas por ABC.
La Policía Nacional ha identificado a varios de estos individuos durante los controles realizados posteriormente en la ciudad autónoma, después de que la magnitud de la avalancha hiciera imposible comprobar individualmente en frontera los antecedentes de todas las personas que accedieron a territorio español.
Uno de los casos genera especial preocupación entre los servicios de Información. Se trata de un hombre que había desempeñado funciones de «reclutamiento de soldados para Estado Islámico» y que llegó a ser detectado en Siria trabajando para los yihadistas.
Por esos hechos fue condenado en España a más de diez años de prisión. Tras cumplir íntegramente la pena quedó en libertad y, cuando fue localizado ahora en Ceuta, no tenía ninguna requisitoria judicial pendiente que permitiera volver a detenerlo. Los agentes únicamente pudieron identificarlo, recoger los datos de las personas que lo acompañaban y comunicar sus movimientos a los servicios especializados de Información.
Más de diez perfiles relacionados con el radicalismo yihadista
El Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha revelado que ya son más de diez las personas localizadas tras la entrada masiva que presentan antecedentes, señalamientos o perfiles de interés vinculados al radicalismo yihadista. Dos de ellas ya han sido expulsadas de España.
Entre los individuos identificados figuran además personas previamente condenadas por enaltecimiento del terrorismo y difusión de propaganda yihadista. Los servicios especializados mantienen ahora bajo análisis los distintos perfiles para determinar su nivel de riesgo y comprobar sus movimientos.
El sindicato reclama al Ministerio del Interior que detalle cuántas personas vinculadas al extremismo han sido detectadas, cuántas continúan en España y cuántas han sido expulsadas o devueltas.
Un antiguo reclutador de Daesh pudo entrar sin una alerta judicial activa
El caso del condenado por captar combatientes refleja las limitaciones que afrontan los agentes. Al haber cumplido ya su condena y carecer de órdenes judiciales pendientes, la Policía no podía arrestarlo simplemente por sus antecedentes.
Los agentes aplicaron un denominado «control específico», que permite recopilar información sobre el individuo, las personas que lo acompañan y sus desplazamientos antes de remitir esos datos a los servicios de Información.
Ser considerado un «perfil de interés» no significa automáticamente que una persona esté preparando un atentado ni permite calificarla por sí sola como terrorista en activo.
Sin embargo, sus antecedentes y vinculaciones obligan a los servicios especializados a mantener un seguimiento especialmente cuidadoso, más aún cuando España continúa en nivel 4 reforzado de alerta antiterrorista.
La avalancha impidió realizar controles individualizados
El SUP lleva denunciando desde comienzos de agosto que la entrada simultánea de decenas de miles de personas convirtió la identificación en frontera en una tarea prácticamente imposible.
«Ya no hablamos de diez: la información que nos trasladan confirma que se han identificado más de diez perfiles de interés relacionados con el radicalismo yihadista y que dos de ellos ya han sido expulsados», señala el sindicato. A su juicio, los hechos demuestran que la filiación de quienes entraron en Ceuta no constituye un mero procedimiento administrativo, sino «una cuestión de seguridad nacional».
La organización policial reclama coordinación entre Policía Nacional, Guardia Civil y los servicios de Información e Inteligencia, además de acceso a bases de datos nacionales e internacionales que permitan completar un filtrado exhaustivo. «No se trata de generar alarma, sino de prevenirla. Lo irresponsable sería conocer estos datos y mirar hacia otro lado», sostiene el SUP.