Agentes de la Policía Nacional han detenido esta semana a un inmigrante de origen marroquí como autor de un delito de robo con violencia, lesiones, coacciones y amenazas contra una mujer a la que pretendía obligar a casarse con él mediante una escalada de terror físico y psicológico.
Según fuentes policiales consultadas por LA GACETA, la víctima, que reside en un edificio de titularidad pública ocupado en el Distrito Oeste de Palma, denunció hace unas semanas que este individuo la acosaba de forma obsesiva pese a no haber mantenido nunca ninguna relación de afectividad con él. Según su relato, el hombre estaba empeñado en forzarla al matrimonio y, para conseguirlo, recurrió a amenazas directas y reiteradas. «O te casas conmigo o te mato», le espetaba en varias ocasiones, unas palabras que, por su crudeza y claridad, dejaron a la mujer en un estado de temor constante.
No se trataba de amenazas vacías. En otra denuncia posterior, la afectada explicó a los agentes que, tras irrumpir el agresor en su domicilio, echó en falta una maleta con varias de sus pertenencias. En ese mismo momento, el individuo se acercó a ella y le propinó un violento puñetazo en el rostro. El impacto le provocó diversas heridas en la cara y la rotura de una pieza dental. Según los agentes consultados, «el golpe no solo causó dolor físico inmediato, sino que representó una humillación y un acto de dominio claro, propio de quien busca someter y aterrorizar».
Los hechos, de una gravedad extrema, combinan violencia física, robo con intimidación, coacciones graves y amenazas de muerte. Se trata de un caso de violencia ejercida por un acosador que no aceptaba un «no» por respuesta y que utilizó todos los medios a su alcance —desde el robo de objetos personales hasta la agresión directa— para doblegar la voluntad de la víctima. La mujer, pese al miedo, tuvo el coraje de interponer varias denuncias, lo que permitió a la Policía Nacional activar el protocolo correspondiente.
Inmediatamente, los agentes del Grupo de Policía Judicial de la Comisaría de Distrito Oeste se hicieron cargo de la investigación. Realizaron las pesquisas necesarias para identificar plenamente al agresor y, una vez confirmado su perfil, establecieron una reclamación policial para proceder a su detención. Tras localizarlo, fue arrestado y puesto a disposición judicial como presunto responsable de los delitos mencionados.
El detenido ya ha pasado a disposición judicial. La investigación sigue abierta para descartar posibles hechos adicionales que pudieran haber ocurrido durante el periodo de acoso.