Un entrenador de voleibol de origen boliviano ha sido detenido en Palma por su presunta implicación en una violación a una alumna menor de edad que, según la investigación, quedó embarazada como consecuencia de los hechos. El sospechoso, de 23 años, fue arrestado por la Policía Nacional y posteriormente puesto a disposición judicial. Tras comparecer ante la autoridad judicial, quedó en libertad con una orden de alejamiento respecto a la víctima.
La investigación se inició después de que la adolescente, una joven de 15 años y nacionalidad colombiana, comenzara a mostrar un comportamiento inusual que despertó la preocupación de su entorno familiar. Según trasladó posteriormente su tía a los agentes de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM), la menor dejó de relacionarse con normalidad, modificó sus hábitos cotidianos y se mostró cada vez más aislada y afectada emocionalmente.
Las pesquisas apuntan a que los hechos se remontan al pasado mes de junio. El entrenador conocía a la menor desde hacía varios años por su actividad deportiva y, según la denuncia, la invitó junto a otra compañera del equipo a una comida en su domicilio. Una vez que la segunda joven abandonó la vivienda, el acusado se quedó a solas con la víctima.
De acuerdo con el relato incorporado a la investigación, el entrenador condujo a la adolescente hasta una habitación de la casa y cerró la puerta. La menor manifestó en varias ocasiones su negativa, pero terminó cediendo ante la presión y el temor. La denuncia sostiene que el hombre la sujetó por las muñecas, la inmovilizó y mantuvo relaciones sexuales sin su consentimiento.
Tras lo ocurrido, el sospechoso habría pedido a la menor que no contara nada a nadie. Durante las semanas siguientes, según la investigación, intentó contactar con ella en varias ocasiones a través de mensajes de WhatsApp para volver a verse. La joven optó por bloquearlo y las conversaciones desaparecieron posteriormente.
El caso dio un giro decisivo cuando la adolescente comenzó a sufrir vómitos y otros síntomas que llevaron a su tía a acompañarla al hospital de Son Espases el pasado 8 de agosto. Allí fue sometida a distintas pruebas médicas y una exploración ginecológica confirmó que estaba embarazada. Posteriormente, la menor decidió interrumpir la gestación.
Con toda la información recopilada, los investigadores solicitaron la localización y arresto del presunto agresor en su domicilio de Palma. El joven fue detenido y trasladado ante el juzgado de guardia, donde optó por acogerse a su derecho a no declarar. Finalmente, la jueza acordó su puesta en libertad provisional mientras continúa la investigación, imponiéndole como medida cautelar la prohibición de acercarse o comunicarse con la víctima.