La Policía Nacional ha desarticulado en Ibiza a cuatro traficantes de origen argelino —expertos en la ruta norteafricana hacia Baleares— que operaban con pateras-taxi desde Argelia.
Según fuentes policiales consultadas por LA GACETA, los detenidos estaban habituados a estas travesías y ya habían realizado múltiples viajes previos, tal como han constatado las pesquisas de la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF).
Los hechos se remontan al pasado 27 de octubre, cuando Salvamento Marítimo interceptó una primera patera con 17 varones argelinos a 53 millas al sur de Formentera. Horas después, la Guardia Civil localizó una segunda embarcación en la costa de la isla con 23 ocupantes: 22 adultos y un menor, todos de nacionalidad argelina. Ambas pateras, de unos seis metros de eslora y equipadas con motores Yamaha, eran utilizadas sistemáticamente como taxis ilegales para el traslado de migrantes.
Cada inmigrante pagaba alrededor de 3.000 euros por el trayecto, lo que supone ingresos de hasta 120.000 euros sólo en estos dos viajes. Los cuatro traficantes —dos por embarcación— han sido puestos a disposición judicial como autores de un delito de favorecimiento de la inmigración ilegal. El juez ha decretado su ingreso en prisión provisional.
Las investigaciones apuntan a que los arrestados formaban parte de una red consolidada que explota la ruta Argelia-Baleares, una de las más activas en el Mediterráneo occidental. La operación pone de manifiesto la profesionalización de estas mafias, que reutilizan patrones experimentados y embarcaciones preparadas para maximizar beneficios en cada travesía ilegal.
La ruta balear es la que más crece en toda Europa. Ya supera las 6.200 llegadas ilegales en lo que va de 2025. En siete años las cifras se han multiplicado por 33.