«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Los agentes arriesgaron su propia integridad para extinguir el fuego que envolvía a la víctima

Dos guardias civiles salvan la vida a un motorista que ardía en llamas tras un accidente en Ciudad Real

Moto accidentada en Almuradiel. Europa Press.

La rápida actuación de dos agentes de la Guardia Civil ha evitado una tragedia en Almuradiel, Ciudad Real, después de que un motorista sufriera un grave accidente y acabara rodando por el suelo completamente envuelto en llamas.

Los agentes, pertenecientes al Puesto de Moral de Calatrava, circulaban por la carretera N-IV cuando observaron una motocicleta ardiendo en el margen derecho de la calzada. A pocos metros, su conductor se encontraba en una situación crítica: el fuego había alcanzado su cuerpo y las llamas seguían propagándose. Ante el evidente riesgo para su vida, los guardias civiles detuvieron inmediatamente el vehículo oficial y acudieron hasta la víctima.

Se lanzaron a apagar las llamas

Los hechos ocurrieron a la altura del kilómetro 231 de la N-IV, cuando la patrulla realizaba labores preventivas. Al llegar hasta el motorista, los agentes actuaron sin esperar la llegada de los servicios de emergencia. Poniendo en riesgo su propia integridad física, comenzaron a sofocar directamente las llamas que cubrían el cuerpo del accidentado hasta conseguir apagarlas por completo.

Su intervención permitió evitar que el fuego siguiera extendiéndose y que las quemaduras alcanzaran todavía mayor gravedad. Una vez que la víctima estuvo fuera de peligro inmediato, los guardias civiles avisaron a la central operativa para solicitar asistencia sanitaria urgente y la presencia de los bomberos.

La motocicleta quedó completamente envuelta en fuego

Después de auxiliar al conductor, los agentes intentaron también apagar el incendio de la motocicleta. Utilizaron para ello el extintor del vehículo oficial y otros medios disponibles en las inmediaciones, aunque la intensidad de las llamas impidió que pudieran sofocar por completo el fuego.

El objetivo principal, sin embargo, ya se había conseguido: el motorista había sido apartado de las llamas y se encontraba a salvo hasta la llegada de los sanitarios.

Trasladado a una unidad especializada de quemados

Una ambulancia desplazada hasta el lugar trasladó inicialmente al herido al Hospital de Valdepeñas, donde recibió atención médica urgente. La gravedad de las quemaduras obligó posteriormente a derivarlo a la Unidad de Quemados del Hospital de Getafe, especializada en este tipo de lesiones.

La Guardia Civil ha destacado la actuación de los dos agentes, cuya reacción inmediata resultó determinante para salvar la vida del motorista en cuestión de segundos.

El accidente deja una imagen especialmente dramática: una motocicleta ardiendo junto a la carretera y su conductor envuelto en fuego, mientras dos guardias civiles se lanzaban a auxiliarlo antes de que las llamas provocaran consecuencias irreversibles.

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