El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha destinado casi dos millones de euros a una campaña institucional de concienciación sobre el uso de los videojuegos, centrada especialmente en los riesgos asociados a las llamadas cajas botín o loot boxes. Así se desprende de una resolución del Portal de Transparencia que publica The Objective.
La campaña, titulada La naturaleza y riesgos de las cajas botín y lanzada el pasado mes de octubre, ha supuesto un gasto total de 1.960.903 euros. De esa cantidad, 210.903 euros corresponden al contrato de creatividad, mientras que 1.750.000 euros se han destinado a la compra de espacios publicitarios mediante un acuerdo marco, según detalla el departamento que dirige Pablo Bustinduy.
Las cajas botín son paquetes virtuales que los jugadores pueden adquirir dentro de los videojuegos a cambio de una cantidad fija de dinero, recibiendo a cambio una recompensa aleatoria. Estos premios pueden ser digitales, como armas o aspectos estéticos, o físicos, como figuras y merchandising.
Bajo el lema «Menos loot boxes, más real gamers», la campaña pretende explicar a jóvenes y familias cómo estos sistemas utilizan técnicas psicológicas similares a las del juego de azar. Según el Ministerio, la baja probabilidad de obtener el premio deseado en el primer intento empuja a muchos jugadores —frecuentemente menores— a comprar más cajas o a dedicar más tiempo al juego, favoreciendo conductas adictivas.
Diversos estudios respaldan esta preocupación. Una investigación de la UNIR de 2022 señala que el 30,4% de los jóvenes españoles de entre 11 y 30 años compró al menos una caja botín en el último año, porcentaje similar entre menores de edad. Además, este fenómeno actúa como puente hacia problemas con las apuestas online, multiplicando por 4,5 el riesgo de desarrollar ludopatía.
El Ministerio enmarca esta iniciativa en su estrategia para crear un entorno digital seguro, en línea con otras medidas adoptadas contra el juego online.