La presión migratoria sobre las costas españolas no cesa ni siquiera en temporada alta. Este lunes, Formentera ha vuelto a vivir una jornada de colapso con la llegada de dos nuevas pateras que han elevado a 44 el número de inmigrantes ilegales interceptados en la isla en menos de 12 horas.
Según ha informado la Delegación del Gobierno en Baleares, el segundo grupo, compuesto por 19 personas de origen subsahariano, fue localizado en la línea de costa de S’Algar en torno a las 12:00 del mediodía. En el operativo participaron agentes de la Guardia Civil de Formentera, la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia (USECIC) y la Policía Local.
Horas antes, a las 05:20 de la madrugada, otro grupo de 25 inmigrantes de origen magrebí había sido detectado tras alcanzar la costa de Es Migjorn. En ambos casos, los inmigrantes llegaron en embarcaciones precarias, burlando la vigilancia marítima y desembarcando en una isla con infraestructura limitada para este tipo de crisis.
El episodio de hoy confirma el repunte de las rutas ilegales hacia Baleares, una tendencia que preocupa a las Fuerzas de Seguridad por la creciente frecuencia de llegadas y la saturación de los recursos locales. Lejos de tratarse de casos aislados, los desembarcos en Formentera se han convertido en una constante, mientras el Gobierno de Pedro Sánchez guarda silencio ante una problemática que afecta cada vez más a los ciudadanos y al turismo en el archipiélago.