Estados Unidos planea actuar para estrechar el cerco judicial sobre el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Según la información publicada por The Objective, tres fuentes del ámbito policial y judicial en España aseguran que la Administración estadounidense prepara una actuación próxima contra Julio Martínez Martínez, señalado en las pesquisas como supuesto hombre de confianza del exjefe del Ejecutivo, por presuntas maniobras de blanqueo de capitales en Miami.
La clave de esa eventual imputación estaría en el llamado principio de territorialidad, al atribuirse parte de las operaciones investigadas a suelo estadounidense. En concreto, las fuentes consultadas por el citado medio sitúan el foco en movimientos económicos presuntamente realizados en Miami, ciudad en la que residió Martínez Martínez y que aparece vinculada a varias de las actuaciones analizadas por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional.
La operación, según esas mismas fuentes, no tendría como objetivo principal lograr una extradición inmediata a Estados Unidos, ya que esa vía se habría visto frenada por el procedimiento abierto en España. La finalidad sería, más bien, elevar la presión sobre el conocido como Julito para que colabore con la Justicia y aporte datos sobre la estructura que los investigadores atribuyen al entorno de Zapatero.
En los informes policiales, Martínez Martínez aparece descrito como una pieza vulnerable dentro de la red investigada. Los agentes consideran que podría facilitar información relevante después de que, según las pesquisas, Zapatero cortara las comunicaciones con él cuando salió a la luz la investigación sobre el caso Plus Ultra en la Audiencia Nacional.
El sumario sitúa al expresidente socialista en un papel de especial relevancia en operaciones relacionadas con Venezuela y con negocios internacionales. De acuerdo con la documentación citada por The Objective, Zapatero habría actuado como intermediario en asuntos vinculados al petróleo, el oro y las divisas, mercados que aparecen mencionados en el auto del juez José Luis Calama.
Los investigadores también relacionan esta línea de actuación estadounidense con las pesquisas abiertas en torno a Venezuela. La información que manejan las fuerzas policiales apunta a que la investigación por blanqueo en Estados Unidos estaría conectada con la intervención iniciada por Washington en diciembre del año pasado en el país caribeño y con el examen de los vínculos entre el chavismo y distintos operadores internacionales.
En esa línea, el sumario recoge expresiones que reflejarían, según los investigadores, la capacidad de influencia atribuida a Zapatero en determinadas gestiones. Una de ellas, «Zapatero aquí, manda», aparece como ejemplo del papel que, siempre de acuerdo con la investigación, habría desempeñado el expresidente en negocios vinculados al régimen de Nicolás Maduro.
El procedimiento también coloca a Zapatero como presunto intermediario de intereses chinos en la compra de crudo venezolano. Según la reconstrucción publicada, su entrada en ese ámbito se habría producido a partir de 2021, coincidiendo con la salida de José Luis Ábalos del Gobierno y con tensiones internas entre distintos comisionistas y lobistas próximos al PSOE en torno al negocio de los hidrocarburos.
La documentación intervenida por la UDEF menciona, además, conversaciones entre Zapatero y Julio Martínez Martínez sobre proyectos vinculados a recursos naturales. Entre ellos, los agentes apuntan a referencias a una explotación minera de oro en Venezuela y a otras operaciones relacionadas con Emiratos Árabes Unidos, el níquel y distintos activos estratégicos.
Las fuentes judiciales consultadas por el citado periódico interpretan que la imputación de Zapatero se produjo pocos días después de la detención y extradición a Estados Unidos de Alex Saab, considerado testaferro de Nicolás Maduro. Esa línea de investigación se habría visto reforzada por la colaboración con la Justicia del exresponsable de los servicios de inteligencia venezolanos Hugo El Pollo Carvajal.
Los informes de la UDEF atribuyen a Zapatero un papel de dirección dentro de una supuesta trama de influencia, aunque señalan que no habría ejecutado personalmente muchas de las actuaciones investigadas. Según esa tesis policial, las gestiones se habrían canalizado a través de colaboradores cercanos, entre ellos Julio Martínez Martínez, su secretaria particular, identificada como Gertru, y Cristóbal Cano, persona de confianza del expresidente.
La investigación habla de una presunta estrategia destinada a separar formalmente a Zapatero de los cobros y encargos que se investigan. Para ello, según los agentes, se habrían utilizado contratos, facturas y conceptos pactados con el objetivo de dar apariencia documental a pagos que no responderían a una actividad económica real.
Esa operativa habría servido, de acuerdo con el sumario, para justificar pagos vinculados a una red de influencias que los investigadores sitúan en torno a Zapatero y Martínez Martínez. Entre las cuestiones investigadas figura el rescate público concedido a Plus Ultra con cargo al Fondo de Apoyo a la Solvencia de las Empresas Estratégicas, aprobado por el Consejo de Ministros el 9 de marzo de 2021.
Tras la concesión de esa ayuda, las pesquisas sostienen que Zapatero continuó realizando gestiones relacionadas con la aerolínea de capital venezolano. Uno de los mensajes incorporados al procedimiento recoge una comunicación enviada por el expresidente a Julito el 31 de julio de 2021, con motivo del bloqueo de unos vuelos de Plus Ultra, en la que dejaba constancia de una gestión que calificaba como exitosa.