La gestión de la inmigración se ha consolidado como uno de los principales retos para países como España, que funcionan como puerta de entrada a Europa. La ausencia de soluciones eficaces y la percepción de que las políticas actuales no están dando resultados han contribuido al auge de propuestas de carácter restrictivo, como las deportaciones masivas, que empiezan a ganar apoyo.
Según una reciente encuesta de Sigma Dos para El Mundo, un 70% de los españoles respalda medidas de expulsión tanto para inmigrantes ilegales como para aquellos que, aun teniendo la documentación en regla, cometen delitos. El respaldo a estas medidas trasciende el espectro ideológico: un 57,1% de los votantes del PSOE también las apoya, reflejando un sentimiento generalizado de frustración y desorientación ante una política migratoria que muchos perciben como ambigua e ineficaz.
En este contexto, el presidente de VOX, Santiago Abascal, ha afirmado que «el Partido Popular y el Partido Socialista llevan demasiado tiempo promoviendo una invasión de carácter criminal que nos ha robado las fronteras, la paz y la prosperidad». Tras los recientes altercados en Torre-Pacheco, provocados por la agresión de varios magrebíes a un hombre de 68 años, Abascal ha señalado que «PP y PSOE son responsables de todas las violencias», y ha exigido «la recuperación de nuestras fronteras, deportaciones inmediatas y dimisiones».