El Ayuntamiento de Barcelona se ha sumado a la agenda conmemorativa impulsada por el Gobierno con motivo del cincuenta aniversario de la muerte de Francisco Franco con la inauguración de una exposición y la organización de unas jornadas ideológicas financiadas con dinero público. El coste conjunto de ambas iniciativas ronda los 400.000 euros, según recoge la Gaceta Municipal de Barcelona.
La principal actividad es la exposición titulada «Y después de Franco, ¿qué? (1965-1975)», inaugurada este lunes en la antigua cárcel Modelo. La muestra se inscribe dentro del programa estatal destinado a recordar el fallecimiento del general, una estrategia que el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha dotado con más de 20 millones de euros.
La exposición plantea un recorrido por los últimos años del franquismo y por los proyectos políticos, sociales y culturales que comenzaron a tomar forma ante la proximidad del final del régimen. Está comisariada por los historiadores Andreu Mayayo y José Manuel Rúa y se articula en dos espacios que, según la organización, mantienen un diálogo conceptual. Uno se centra en la agonía de Franco, la represión y la respuesta internacional; el otro aborda las alternativas que se abrían paso en distintos ámbitos de la sociedad.
La muestra permanecerá abierta durante el primer semestre de 2026 y cuenta con una financiación destacada del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, dirigido por el ministro Ángel Víctor Torres. Este departamento ha aportado 293.000 euros, repartidos entre los ejercicios de 2025 y 2026. A esta cantidad se suman otros 100.000 euros del Instituto de Cultura de Barcelona, organismo dependiente del ayuntamiento, destinados tanto a la supervisión de la exposición como a la organización de unas jornadas paralelas sobre el llamado «feminismo democrático» durante el franquismo.
Para estas jornadas, el ministerio ha consignado además otros 8.000 euros. Una cifra modesta en comparación con el conjunto del plan estatal, bautizado por la Moncloa como «50 Años de España en Libertad», al que se destinarán 20,3 millones de euros. Tal y como publicó Abc el pasado mes de marzo, 12,3 millones se reservan para financiar más de un centenar de actos institucionales y otros 8,05 millones, cerca del 40% del total, se emplearán en campañas de publicidad y difusión.
Con este despliegue de recursos, el Ejecutivo pretende fijar 1975 como el punto de arranque de la democracia en España, pese a que el sistema constitucional no se consolidó hasta la aprobación de la Constitución de 1978. El objetivo declarado es presentar la democracia como el mayor logro histórico reciente y subrayar los valores recogidos en la Carta Magna como base de la convivencia actual.
Según el convenio firmado entre el Ayuntamiento de Barcelona y el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, estas iniciativas buscan fomentar lo que el Gobierno denomina «memoria democrática«, con la intención de formar a una ciudadanía comprometida con los derechos humanos, con especial atención a las generaciones más jóvenes. En ese mismo marco, el acuerdo incluye el reconocimiento del papel de las mujeres en la reivindicación de derechos a lo largo del tiempo, un enfoque que sirve de hilo conductor para las jornadas ideológicas financiadas con fondos públicos.