El Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado la creación de un «Buzón por el Catalán», una herramienta digital que permitirá a la ciudadanía denunciar situaciones en las que se «vulneren sus derechos lingüísticos», especialmente en el uso del catalán en espacios públicos y privados. La medida, impulsada por Esquerra Republicana (ERC), se suma a iniciativas similares ya activas en municipios como Gerona o Sant Cugat.
El buzón formará parte de la aplicación «Barcelona en la Butxaca» y estará vinculado a la Oficina por la No Discriminación. Según el concejal de Cultura, Xavier Marcé, se trata de una plataforma pensada para facilitar denuncias de forma «rápida y sencilla» y para canalizar también sugerencias y consultas orientadas a mejorar la presencia del catalán en los servicios municipales. Marcé ha subrayado que la herramienta operará «dentro de los marcos legales y sin sesgos ideológicos», con el objetivo de garantizar su objetividad.
En paralelo, el pleno municipal también aprobó una propuesta presentada por Barcelona en Comú para aumentar los recursos destinados a cursos de catalán. El alcalde Jaume Collboni ha anunciado que, de cara al próximo curso, se ofertarán 1.509 cursos, lo que supondrá unas 4.000 plazas adicionales, marcando el nivel más alto de formación en catalán en la historia de la ciudad.
Entre las actuaciones previstas por la comisionada Salicrú se encuentra también la creación de una «fábrica de contenido digital en catalán» con sede física en Barcelona, así como la puesta en marcha de una Oficina por la Lengua. Esta última será clave para coordinar la política lingüística municipal y contará con un presupuesto de 4 millones de euros para los próximos dos años.