El Ayuntamiento de Esplugues de Llobregat envió una invitación formal a varias asociaciones islámicas locales para que participaran en el minuto de silencio convocado el pasado lunes 4 de mayo como repulsa al asesinato de una joven de origen chino ocurrido el sábado anterior en el barrio de Finestrelles. El consistorio, gobernado por el PSC, decretó dos días de duelo oficial y organizó el acto a las 18.00 horas frente a la sede municipal con el objetivo de mostrar unidad vecinal ante la tragedia. Sin embargo, ninguna de las entidades invitadas acudió al evento, según consta en la propia documentación municipal y han denunciado posteriormente varios concejales.
La víctima, una mujer china de 28 años recién llegada a España y socia de un restaurante en la zona, fue apuñalada mortalmente en plena calle. Los Mossos d’Esquadra detuvieron como presunto autor a un hombre de nacionalidad marroquí. Testigos relataron que el agresor gritó «Allahu Akbar» durante la agresión, por lo que inicialmente se investigó un posible móvil yihadista, aunque la hipótesis principal se centró en un ataque de carácter violento sin que se confirmara la motivación terrorista ni se tratara de violencia machista.
Al minuto de silencio asistieron alrededor de 300 personas, entre ellas vecinos, familiares de la víctima y representantes de la comunidad china residente en Esplugues y alrededores. La ausencia de las asociaciones islámicas ha generado malestar y críticas en las redes sociales y en el propio pleno municipal. VOX, que organizó un acto alternativo en el mismo lugar horas después, denunció la falta de solidaridad y plantó cara a militantes de la CUP que intentaron boicotear la concentración.
Fuentes municipales consultadas defienden que la invitación a las entidades religiosas formaba parte del protocolo habitual en actos de repulsa para fomentar la convivencia en un municipio con una significativa población musulmana. No obstante, la no asistencia ha sido interpretada por la oposición como una muestra de desafección hacia una víctima que no pertenecía a su comunidad cultural o religiosa.
El caso ha reabierto el debate sobre la integración y la respuesta colectiva ante delitos graves en Cataluña. Mientras la investigación policial sigue su curso, el Ayuntamiento mantiene el duelo oficial y ha expresado su «consternación absoluta» por el crimen, que ha conmocionado especialmente a la comunidad china de la comarca.