El Ayuntamiento del PP de Palma ha contratado para los conciertos de las fiestas patronales de Sant Sebastià a un grupo musical abiertamente alineado con el separatismo catalán, una decisión que ha generado polémica por el marcado perfil ideológico de la banda elegida.
La formación en cuestión, tal y como ha avanzado OkDiario, es Buhos, un grupo originario de Calafell (Tarragona) con dos décadas de trayectoria que ha convertido el apoyo al procés en una constante dentro de su actividad artística y pública. A lo largo de los últimos años, la banda ha participado en numerosos actos y conciertos de respaldo a los dirigentes independentistas implicados en el intento de ruptura institucional de Cataluña en 2017, impulsado por el entorno de Carles Puigdemont.
El grupo actuará el próximo 19 de enero en la céntrica plaza de Joan Carles I de Palma, dentro del programa oficial de las fiestas, un evento que previsiblemente atraerá a seguidores del independentismo catalán y a la habitual simbología asociada a ese movimiento. Pese a ello, desde el consistorio se ha defendido la contratación alegando que el proceso se realizó mediante licitación pública, con concurrencia abierta y criterios de valoración objetivos.
Sin embargo, el historial político de Buhos es ampliamente conocido. En 2018, durante un concierto en la localidad valenciana de Alzira, la banda lanzó consignas de apoyo a los políticos encarcelados por el desafío independentista y exhibió pancartas y banderas en su defensa. Un año después, en octubre de 2019, participó junto a una veintena de artistas en la canción La força de la gent, promovida por el colectivo ultra Tsunami Democràtic, vinculado a protestas que incluyeron acciones violentas como el intento de bloqueo del aeropuerto de El Prat.
En 2020, la banda publicó el álbum El día de la Victoria, un trabajo cargado de mensajes favorables al procés y al relato independentista de los acontecimientos del 1 de octubre de 2017. En su repertorio abundan las letras contra el Estado español, la monarquía y, en particular, contra Felipe VI, al que acusan de connivencia con lo que denominan «represión».
Uno de los temas más significativos es La última colonia, una canción que ofrece una visión militante del referéndum ilegal del 1-O, en la que se glorifica la movilización independentista, se carga contra la actuación policial y se presenta el proceso secesionista como una lucha de liberación nacional.