VOX HA PRESENTADO UNA OFENSIVA EN DEFENSA DEL CAMPO
El campo español alza su voz contra la burocracia impuesta en Bruselas: «Pasamos más tiempo con papeles que con el ganado»
El campo español alza su voz contra la burocracia impuesta en Bruselas: «Pasamos más tiempo con papeles que con el ganado»
Tractorada en Madrid. Europa Press
Por LGI
27 de octubre de 2025

El frío amanecer en Arroyo de las Fraguas (Guadalajara) no impidió que decenas de agricultores y ganaderos se reunieran este viernes con dirigentes de VOX para hablar de su día a día. En el desayuno de trabajo celebrado en la Sierra Norte, el eurodiputado Jorge Buxadé, el diputado Ricardo Chamorro, el senador Ángel Pelayo Gordillo, el presidente del grupo parlamentario VOX en las Cortes de Castilla-La Mancha, David Moreno, y los portavoces autonómicos Iñaki Sicilia y José Antonio Palomo escucharon durante horas las quejas de quienes sienten que el Estado los ha dejado solos.

«Pasamos más tiempo con papeles que con el ganado», resumió Carlos Zambrano, ganadero, cuya frase se convirtió en el eje del encuentro. A su alrededor, los demás asentían. La denuncia era unánime: la burocracia, los retrasos administrativos y la falta de ayudas efectivas están matando al campo más que la sequía o los precios bajos.

Tras el desayuno, los dirigentes de VOX se trasladaron hasta la explotación de Zambrano y su mujer, Cristina, titulares de la Ganadería Zambrano Hernández, para conocer de primera mano su realidad. Allí, entre vacas y cabras, el ganadero explicó que su familia lleva cinco años luchando por mantener a flote una pequeña explotación que empezó 53 vacas y 336 cabras.

«La ley de pastos está hecha para los que ya tienen mucho», contó. «Si tienes más ganado te dan más hectáreas, pero el que empieza no puede sostenerlo. Nos dicen que nos incorporemos al sistema, pero no te cuentan que no cobras el primer año, que dependes de derechos, que nadie te guía. Es un laberinto».

Zambrano, de 37 años, y su esposa Cristina, de 31, viven con el orgullo de quienes trabajan su tierra, pero también con la impotencia de ver cómo la administración multiplica las trabas. «A los pequeños no nos escuchan. Les interesa más controlar a cinco grandes que ayudar a cincuenta pequeños», lamenta.

Los dirigentes de VOX tomaron nota de los testimonios sobre los ataques de jabalíes y lobos, las plagas sin compensación y el abandono de las administraciones autonómicas y estatales.

Desde el Congreso, el partido ha presentado una iniciativa nacional con 29 medidas para revertir esta situación y «evolver dignidad y libertad a los productores españoles». Entre ellas destacan la derogación del Pacto Verde Europeo, la creación de un Plan Nacional del Agua y de Regadíos, el refuerzo de los controles fronterizos y la defensa del principio de reciprocidad comercial para evitar la competencia desleal de países extracomunitarios. Buxadé y Chamorro subrayaron que VOX «no defiende subvenciones, sino condiciones justas para que el agricultor pueda vivir de su trabajo sin depender del Estado».

Pero los ganaderos también encuentran formas distintas de expresar esa frustración que no cabe en un formulario. En el caso de Carlos, la respuesta tomó forma de versos. Hace unos meses, contó a GACETA, escribió una canción —una mezcla de rap y copla— que ha empezado a circular entre sus vecinos y otros ganaderos de la comarca. La tituló Desde el móvil no se escucha el lamento del ganado:

«Dicen que el campo ha cambiado,
que el futuro es digital,
que un collar con cuatro datos
vale más que mi jornal.
Pero yo, que piso barro,
y he visto al lobo matar,
les digo que desde un móvil
no se puede pastorear».

El tema ironiza sobre la última medida de la Diputación de Guadalajara: los collares de vallado virtual para proteger al ganado de los lobos. «El collar sólo te dice dónde está la vaca, viva o muerta», explica. «Lo que tendrían que hacer es ponerle el collar al lobo».

La jornada terminó al mediodía, entre apretones de manos y promesas de volver. Buxadé y Chamorro agradecieron la franqueza de los ganaderos y recordaron que VOX seguirá llevando al Parlamento la voz de quienes «mantienen viva la soberanía alimentaria de España».

Pero la imagen que quedó no fue la de los políticos, sino la de una familia que resiste. Carlos, Cristina y sus hijos, rodeados de su ganado, encarnan ese mundo rural que trabaja cada día sin pedir caridad, sólo justicia.
«Nosotros no queremos subvenciones eternas», dijo al despedirse. «Queremos poder vivir del trabajo y no de los papeles».

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