Álvaro Gallego, chófer de la empresaria Carmen Pano, confirmó este miércoles ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz que acompañó a la empresaria a la sede nacional del PSOE, en la calle Ferraz de Madrid, donde —según su testimonio— se entregaron 45.000 euros en billetes de 50 euros procedentes de Claudio Rivas. El conductor declaró como testigo en el denominado caso hidrocarburos y aseguró haber visto los fajos de dinero antes de que Pano accediera al edificio.
Su declaración respalda la versión que la empresaria ya había trasladado a la Justicia. Gallego relató que el efectivo iba en una bolsa blanca introducida en otra de cartón de color marrón y que Pano permaneció en el interior de la sede socialista alrededor de quince minutos. Cuando regresó al vehículo, lo hizo sin las bolsas con las que había entrado, detalla The Objective.
El chófer explicó que sólo participó en uno de los dos desplazamientos en los que, según Pano, se trasladaron 45.000 euros en metálico a Ferraz. En total, la empresaria afirmó haber efectuado dos entregas por importe de 90.000 euros. Gallego precisó que recogió a Pano en la calle donde Víctor de Aldama tiene su oficina y que, dado que la sede socialista quedaba de paso, ella decidió detenerse para realizar esa gestión.
Según su testimonio, estacionó en segunda fila en el Paseo del Pintor Rosales y permaneció dentro del coche mientras Pano cruzaba hacia la sede del PSOE. Admitió que estaba pendiente porque sabía que transportaba dinero en efectivo. También reconoció que desconoce quién recibió la cantidad, aunque insistió en que la empresaria regresó sin el efectivo.
Durante el interrogatorio, en el que también intervino la acusación popular ejercida por Hazte Oír, el testigo detalló que pudo ver claramente los «fajos» de billetes de 50 euros, si bien afirmó que nadie le explicó la cuantía exacta ni el destino concreto del dinero.
El nombre de Gallego ya había aparecido en la causa cuando Pano declaró el 25 de febrero del pasado año ante el Tribunal Supremo. Entonces señaló que él fue quien la llevó en la segunda entrega de fondos que, según indicó, procedían de un envío realizado por un ayudante de Claudio Rivas. Este miércoles el conductor añadió que la cantidad inicial habría sido de 100.000 euros, aunque 10.000 se habrían perdido en la cadena de custodia. Según expuso, 45.000 euros se quedaron previamente en el despacho de Aldama y los otros 45.000 fueron los que se trasladaron a Ferraz.
Pano declaró el pasado 30 de enero en la Audiencia Nacional que actuó por indicación de Aldama. El comisionista negó esa versión ante el juez Pedraz y sostuvo que su papel se limitó a tareas de intermediación. La empresaria afirmó que el dinero pertenecía a Claudio Rivas, a quien la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil atribuye, junto a Aldama, la presunta codirección de una red que habría defraudado 231 millones de euros en el IVA de los hidrocarburos.
Aldama reconoció compartir negocios de restauración con Rivas, pero negó cualquier vínculo societario en el sector energético y rechazó ser propietario o administrador de las empresas investigadas.
Con la declaración del chófer, el procedimiento incorpora ahora un testimonio directo que sitúa el traslado de dinero en efectivo en la sede nacional del PSOE, extremo que continúa bajo investigación judicial.