El periodista experto en inmigración y colaborador de LA GACETA, Rubén Pulido, ha anunciado que demandará a la tertuliana de extrema izquierda Sarah Santaolalla por calumnias tras acusarle de difundir propaganda racista, tanto en el programa de televisión En Boca de Todos como en la red social X. Pulido considera que sus afirmaciones suponen un ataque frontal contra su reputación profesional y ha confirmado que iniciará acciones legales a partir de septiembre.
En declaraciones exclusivas a LA GACETA, el analista ha explicado que la acusación de Santaolalla es «penosa» y que constituye una descalificación personal sin rebatir los datos y estadísticas que él había expuesto durante su intervención en el debate. «Se ha dedicado a atacarme personalmente en lugar de confrontar mi análisis. Eso deja mucho que desear de alguien que se autodenomina analista política», ha subrayado.
Santaolalla ha escrito en X que se niega a «normalizar que un señor se disfrace de analista para soltar propaganda racista en pequeñas dosis» y ha afirmado que la verdadera trayectoria de Pulido había sido desvelada por Diario Red (ahora con un caso judicial abierto por acoso), acusándole de bulos, mentiras y financiación opaca. «No blanqueo odiadores, ni permito sus mentiras», ha sentenciado la colaboradora afín al PSOE.
El experto en inmigración ha respondido desde su perfil en la misma red social: «Otro ser que se suma a la lista de demandas que interpondré a partir de septiembre. ¿Lo bueno de todo esto? Que cuando se ejecuten las correspondientes condenas obtendré recursos más que suficientes para grabar un documental que llevo tiempo queriendo hacer. ¡Gracias, Sarah!».
Pulido también ha recordado que Santaolalla le ha acusado de haber trabajado para VOX, algo que, según él, no constituye un reproche, sino parte del ejercicio normal de la profesión. «Los analistas políticos trabajamos habitualmente para partidos. Lo que pasa es que ella no es analista política, es activista y siempre ha estado al servicio del PSOE desde que inició su carrera en Salamanca», ha añadido.
La defensa del periodista sostiene que acusar públicamente a alguien de propagar mensajes racistas, un delito tipificado en el artículo 510 del Código Penal, con conocimiento de su falsedad o desprecio a la verdad, podría encuadrarse en el delito de calumnias. Por ello, Pulido insiste en que llevará el caso a los tribunales para que sea la Justicia quien determine las responsabilidades.