Las décadas de promoción política, educativa y administrativa del euskera no han conseguido convertirlo en una lengua de uso habitual en Bilbao. Aunque alrededor del 30% de los habitantes de la ciudad declara tener capacidad para hablarlo, sólo el 3,5% de las conversaciones observadas en sus calles se desarrolla en vasco, según reporta El Debate.
El español, por el contrario, concentra más del 92% de los intercambios cotidianos, según las últimas mediciones de uso lingüístico realizadas en la vía pública.
Los datos revelan la enorme distancia existente entre el conocimiento formal de una lengua y su utilización espontánea. Más de 103.000 habitantes de Bilbao podrían expresarse en euskera, pero una mayoría abrumadora elige el español en su vida diaria.
La situación cuestiona la eficacia de una política lingüística que durante años ha convertido el dominio del euskera en requisito para acceder a numerosos puestos públicos, ha condicionado el sistema educativo y ha destinado importantes recursos a impulsar su presencia social.
El castellano domina la vida cotidiana
El escaso uso del euskera resulta especialmente significativo en la principal ciudad del País Vasco. Bilbao concentra población procedente de distintos territorios, una intensa actividad económica y una creciente presencia internacional, pero el vasco continúa teniendo una implantación muy reducida fuera de los ámbitos institucionales y educativos.
Mientras casi un tercio de la población afirma conocerlo, apenas una de cada 28 conversaciones escuchadas en la calle se desarrolla en euskera.
Esta diferencia muestra que el aprendizaje promovido desde las administraciones no se traduce necesariamente en una preferencia social por la lengua. El castellano sigue siendo el idioma común de los ciudadanos y el utilizado de forma natural en la inmensa mayoría de las relaciones personales, comerciales y laborales.
El contraste también se aprecia con el inglés. Alrededor del 12% de la población vasca afirma dominarlo con un buen nivel. Si se incluyen las competencias intermedias y básicas, los estudios disponibles sitúan el conocimiento de esta lengua cerca de la mitad de la población.
Aunque estos datos miden capacidades lingüísticas y no el uso efectivo en la calle, evidencian que el inglés gana importancia social y profesional mientras el euskera continúa dependiendo ampliamente del respaldo institucional.
Navarra elimina programas de inglés para reforzar el euskera
Pese a la limitada utilización cotidiana del vasco, el Gobierno de Navarra ha autorizado que cuatro colegios abandonen el Programa de Aprendizaje en Inglés —PAI— para reforzar la enseñanza íntegra en euskera.
Los centros afectados pertenecen al denominado modelo D, en el que el vasco funciona como lengua vehicular. Se trata del colegio Joakin Lizarraga de Sarriguren, el Marqués de la Real Defensa de Tafalla, el Príncipe de Viana de Olite y el Buztintxuri de Pamplona.
La decisión del Ejecutivo navarro, presidido por el PSOE y sostenido parlamentariamente por EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, busca avanzar hacia un «modelo D puro», reduciendo el peso del inglés en estos centros.
En el colegio Joakin Lizarraga, los alumnos que ya se encuentran inscritos en el programa bilingüe podrán continuar hasta finalizar Primaria. Sin embargo, quienes comiencen sus estudios a partir del curso 2026-2027 ya no podrán incorporarse al PAI.