El Gobierno de Pedro Sánchez ha destinado a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) 780.000 euros a distintos proyectos impulsados en la medina de Tetuán, una decisión que ha vuelto a generar críticas por el uso de fondos públicos españoles en iniciativas desarrolladas fuera de España mientras persisten problemas de vivienda, pobreza y servicios públicos dentro del país.
Las ayudas aparecen recogidas en convocatorias oficiales publicadas en el Sistema Nacional de Publicidad de Subvenciones y Ayudas Públicas (SNPSAP) y han sido avanzadas por Pablo Cambronero. Una de ellas, fechada el 28 de noviembre de 2025, contempla una subvención de 700.000 euros para un proyecto denominado «Protec Marruecos 2025 Renovación circular de los oficios del cuero en la medina de Tetuán». La convocatoria figura como una concesión directa instrumental y bajo la modalidad de «subvención y entrega dineraria sin contraprestación».
A esa cantidad se suma otra ayuda posterior, publicada el 13 de marzo de 2026, por importe de 80.000 euros. En este caso, el título de la convocatoria es «Subvención de cooperación internacional Tetuán ciudad transversal de paisajes conectados». Ambas partidas suman un total de 780.000 euros destinados a actuaciones en la ciudad marroquí.
Las denominaciones de los proyectos han provocado numerosas reacciones en redes sociales y entre distintos sectores políticos, especialmente por la falta de concreción sobre el alcance real de algunas iniciativas financiadas. Expresiones como «renovación circular de los oficios del cuero» o «paisajes conectados» han sido objeto de críticas por parte de quienes consideran que este tipo de programas responden a conceptos excesivamente ambiguos financiados con dinero procedente de los contribuyentes españoles.
Las subvenciones forman parte de los programas de cooperación internacional gestionados por la AECID, organismo dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores. El Ejecutivo defiende habitualmente estas actuaciones como herramientas de cooperación y desarrollo en terceros países, especialmente en áreas del norte de África consideradas estratégicas para España. Sin embargo, desde la oposición y desde diversos colectivos se cuestiona que se destinen cientos de miles de euros a proyectos en Marruecos mientras aumentan las dificultades económicas, el acceso a la vivienda y la presión sobre los servicios públicos en territorio español.