El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha destinado en 2025 un total de 4,8 millones de euros de dinero público a proyectos de protección animal, una partida que vuelve a evidenciar las prioridades ideológicas del Ejecutivo en plena crisis social, de vivienda y de servicios básicos.
Según los datos oficiales, casi cuatro millones de euros se han repartido en el último mes del año entre unas 500 entidades públicas y privadas para iniciativas como la recogida de animales abandonados, la gestión de colonias felinas y distintos programas de concienciación. De esa cantidad, cerca de un millón ha ido a parar a ayuntamientos de menos de 10.000 habitantes.
El propio Ministerio celebra que se hayan presentado más de 2.000 proyectos, un 15% más que en 2024, lo que a juicio del Gobierno refleja el “creciente compromiso social” con la protección animal. Sin embargo, buena parte de los fondos se han orientado a iniciativas de dudosa prioridad en un contexto de aumento de la pobreza y el sinhogarismo.
Entre los programas financiados destaca el destino de más de 300.000 euros al proyecto “Mejores Amigos”, impulsado por la asociación FAADA, que ofrece atención veterinaria a los animales de personas en situación de vulnerabilidad, incluidos los sin hogar. Desde 2023, el programa presume de haber atendido a unos 850 animales, formado a trabajadores sociales y gestionado miles de consultas, mientras miles de personas continúan durmiendo en la calle sin soluciones habitacionales estables.
A esta línea se suma la concesión de 350.000 euros a la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) para el programa ‘Acopet’, destinado a la acogida de animales de compañía de mujeres víctimas de violencia de género. Según el Ministerio, este plan ha dado cobertura a los animales de más de un centenar de mujeres.
La lista de subvenciones se completa con 50.000 euros para formar a personal de los 8.132 ayuntamientos en normativa animalista y gestión de colonias felinas, y 100.000 euros para un estudio universitario sobre el comportamiento de gatos comunitarios en islas, financiado a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.