«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Las subvenciones provinieron del Ministerio de Asuntos Exteriores

El Gobierno de Sánchez financió con 8,6 millones a la ONG en la que trabaja el exrecaudador de ETA que hoy es cabecilla de las protestas a favor de Hamás

Ibon Meñika. Berria

El Gobierno de Pedro Sánchez ha destinado 8,6 millones de euros a la Fundación Mundubat, una ONG que mantiene una colaboración activa con Ibon Meñika, histórico recaudador de la banda terrorista ETA y hoy cabecilla de las protestas violentas contra Israel.

Según la información publicada por El Debate, las subvenciones provinieron del Ministerio de Asuntos Exteriores a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). En total, siete resoluciones estatales entre 2022 y 2024 que figuran como «entregas dinerarias sin contraprestación«, con partidas de hasta tres millones de euros.

Mundubat se presenta como promotora de «derechos humanos y justicia social», pero en realidad actúa como correa de transmisión de campañas impulsadas por Gernika-Palestina, la plataforma liderada por Meñika. Desde esa estructura se han canalizado fondos para Gaza y se han organizado protestas que derivaron en violencia contra las fuerzas de seguridad, como ocurrió en Bilbao durante la última Vuelta Ciclista a España, suspendida a tres kilómetros de la meta tras un corte de carretera protagonizado por activistas.

La violencia también se trasladó a Madrid, donde las concentraciones convocadas por los mismos grupos acabaron en cargas policiales, lanzamiento de objetos y heridos.

Nacido en Vizcaya, Ibon Meñika fue condenado por su labor en el aparato de extorsión de ETA, responsable de recaudar el «impuesto revolucionario» bajo amenazas de muerte. Tras cumplir condena, reapareció en la órbita internacionalista como portavoz de Gernika-Palestina, utilizando la causa palestina como plataforma política. Hoy se presenta en las calles como agitador y portavoz de un discurso de odio contra Israel y contra el propio Estado español.

Más allá de los fondos estatales, Mundubat ha recibido millones de euros de diputaciones y ayuntamientos gobernados por la izquierda: 1,3 millones de la Diputación de Bizkaia, 878.000 de Navarra, 461.000 de Vitoria, además de aportaciones desde Cataluña, Bilbao, Barcelona, Pamplona o Hernani.

La organización israelí NGO Monitor ha denunciado que Mundubat coopera con entidades palestinas vinculadas al Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), considerado grupo terrorista. Entre sus socios figuran organizaciones cuyos dirigentes han sido condenados por pertenencia a esa formación armada. Además, Mundubat ha estado en primera línea de las campañas de boicot, desinversión y sanciones (BDS) contra Israel, impulsando embargos de armas, presiones a empresas y acusaciones de «genocidio» y «apartheid» contra el Estado judío.

El caso evidencia cómo el Gobierno de Sánchez financia con dinero público a estructuras que alimentan la narrativa del terrorismo palestino y dan cobertura a antiguos cuadros de ETA, responsables de la extorsión y el miedo en el País Vasco. En lugar de garantizar la seguridad y la libertad, el Ejecutivo ha puesto millones de euros al servicio de quienes hoy siembran violencia en España y legitiman el hostigamiento contra Israel.

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