El Gobierno ha enviado a Ceuta 82 palés de material de acampada, incluidas tiendas de campaña, en plena crisis provocada por la entrada masiva de inmigrantes y ante la necesidad de habilitar nuevos espacios para alojarlos. El material ha llegado a bordo del buque de acción marítima Tornado, desplazado desde Las Palmas y atracado este miércoles en el puerto de la ciudad autónoma para proceder a la descarga.
La operación ha provocado inquietud entre militares destinados en Ceuta y parte de la población, especialmente después de conocerse los planes para utilizar polideportivos, terrenos e instalaciones militares como alojamientos temporales.
«Esto es una prueba más de que de aquí no va a salir ni uno», sostiene uno de los militares consultados por OKDIARIO, que teme que la ciudad termine convertida en «un enorme CETI». Se trata, en todo caso, de la valoración de estas fuentes y no de un anuncio oficial del Gobierno sobre la permanencia definitiva de los inmigrantes.
Polideportivos e instalaciones militares para alojarlos
Según el borrador del real decreto citado por el mismo medio, entre los espacios que el Ejecutivo estudia habilitar aparecen polideportivos, el aparcamiento del Embolsamiento de Loma Colmenar, el Hospital Militar, terrenos de Defensa en Loma Margarita, instalaciones de la Hípica y dependencias de varios acuartelamientos.
También estaría prevista la utilización de una nave situada junto a viviendas militares en la barriada de Otero, conocida como Villa Capona, donde residen efectivos de tropa, marinería y suboficiales con sus familias. La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha expresado su preocupación tanto por el impacto de estas decisiones sobre las familias de los militares como por las funciones que podrían terminar asumiendo los propios efectivos.
Su presidente, Marco Antonio Gómez, reclama saber quién se encargará de la seguridad, alimentación y vigilancia de las instalaciones destinadas a alojar inmigrantes. «¿Van a estar autorizados a entrar y salir de los acuartelamientos libremente mientras a los militares nos obligan a identificarnos en nuestra propia casa?», plantea.
Protestas en las calles de Ceuta
La decisión coincide con nuevas movilizaciones de vecinos contra la gestión de la crisis migratoria. Según OKDIARIO, numerosos ceutíes se concentraron este miércoles frente al Hotel Ulises, donde se alojaba el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, así como ante instalaciones militares y la Delegación del Gobierno.
Entre las consignas podían escucharse «Ceuta no es un CETI», «invasores, expulsión» y «Gobierno dimisión», además de otras expresiones insultantes contra Pedro Sánchez.
Los manifestantes denuncian que la utilización de instalaciones deportivas y espacios públicos agravará la presión que ya soporta la ciudad y reclaman que las autoridades prioricen la devolución de quienes hayan entrado irregularmente cuando la legislación lo permita.
20 denuncias por agresión sexual
La situación de seguridad continúa siendo uno de los principales focos de preocupación. Según datos policiales citados por OKDIARIO, se habrían presentado ya 20 denuncias por agresiones sexuales relacionadas con inmigrantes llegados durante la reciente entrada masiva, ocho de ellas por hechos denunciados como violaciones.
El periódico asegura que, de acuerdo con la información policial a la que ha tenido acceso, los denunciados serían inmigrantes marroquíes, tanto menores como adultos.
Estas cifras corresponden a denuncias y hechos bajo investigación, por lo que no equivalen a condenas judiciales ni permiten atribuir responsabilidad penal hasta que se esclarezca cada caso. Entre las denunciantes habría principalmente niñas y jóvenes marroquíes que también cruzaron la frontera, además de una mujer subsahariana y al menos una residente de Ceuta.
48 denuncias por atentado o resistencia a la autoridad
La Policía habría registrado además 48 denuncias por atentado o resistencia a agentes de la autoridad, mientras varios funcionarios han resultado lesionados en distintas intervenciones.
Algunos policías han sufrido heridas de consideración, incluidas fracturas en los dedos, en enfrentamientos con personas que se encontraban en situación ilegal. Los militares también denuncian insultos y situaciones de tensión durante sus patrullas y labores de apoyo.
ATME sostiene que las Fuerzas Armadas están realizando tareas de seguridad, patrullaje e identificación que habitualmente corresponderían a Policía Nacional y Guardia Civil, al tiempo que reclama aclaraciones sobre si los efectivos militares acabarán también desempeñando funciones de vigilancia en los nuevos espacios de acogida.
Los militares piden apoyo psicológico
La asociación ha solicitado asimismo al Ministerio de Defensa atención psicológica para los militares desplegados en Ceuta.
Gómez explica que muchos efectivos trabajan bajo una presión adicional porque sus propias familias viven en la ciudad mientras ellos están destinados a proteger otros puntos. «Mientras ellos dan protección en Ceuta sienten que están desprotegiendo a sus familias», afirma.
La llegada de los 82 palés de material de acampada refuerza ahora la impresión de que la Administración se prepara para mantener durante un periodo prolongado una importante infraestructura de acogida en la ciudad, aunque el Gobierno todavía no ha comunicado que haya renunciado formalmente a ejecutar devoluciones cuando procedan legalmente.