«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La pobreza infantil se sitúa en el 35,2%

El Gobierno destina casi 3,8 millones para la alimentación halal de los inmigrantes ilegales en los centros de Gran Canaria mientras más de un tercio de los niños del archipiélago sufren pobreza

Menú en el centro de acogida 'Canarias 50'. LA GACETA

El contrato de suministro de comida para los centros de acogida de inmigrantes ilegales en la isla de Gran Canaria asciende a 3.747.051,76 euros sin impuestos. Los pliegos fijan gramajes mínimos por ración y requisitos de calidad para carnes y pescados. La rueda de menús del centro «Canarias 50» incluye platos como estofado de ternera y estofado de cabra (todo halal) en un archipiélago donde casi tres de cada diez habitantes están en riesgo de pobreza.

El pliego de condiciones técnicas detalla las cantidades mínimas que debe recibir cada usuario. El primer plato debe alcanzar los 400 gramos por ración. El segundo se compone de 200 gramos de proteína y otros 200 gramos de guarnición. El postre lácteo debe pesar al menos 125 gramos y cada pieza de fruta fresca, 225 gramos. A ello se suman 80 gramos de pan por persona y día y medio litro de agua filtrada. El suministro contempla asimismo porciones individuales de mermelada, margarina, queso, galletas y bollería artesanal.

Los requisitos de calidad también están especificados. Las carnes deben ser de ternera, novilla, pollo y cordero de primera calidad, con certificado de sacrificio conforme al rito halal. El pescado debe ser fresco en temporada o congelado de primera categoría. Los productos congelados o en conserva también deben cumplir las exigencias de calidad establecidas en el pliego.

Cuatro de los platos más caros del menú de ‘Canarias 50’

El análisis de las cuatro ruedas semanales permite identificar algunas de las preparaciones de mayor coste por ración dentro de la alimentación prevista para los usuarios del centro. Entre ellas figuran la caldereta de pescado, el estofado de ternera, el estofado de cabra y la paella mixta. Los cuatro platos se sirven en raciones de 400 gramos.

La caldereta de pescado combina pescado con patatas y verduras. La utilización de pescado de calidad según el pliego, cuyo precio suele ser superior al de otras alternativas alimentarias, eleva el coste de esta preparación, especialmente en periodos de menor oferta en el mercado.

El estofado de ternera incorpora carne de ternera, papas y verduras. Esta carne se encuentra entre las opciones cárnicas de mayor precio frente a alternativas como el pollo, por lo que su inclusión en las raciones supone un componente relevante del coste alimentario.

El estofado de cabra combina carne de cabra con papas y verduras. Aunque se trata de un producto tradicional de la gastronomía canaria, su disponibilidad y su precio en el mercado lo convierten en otra de las preparaciones destacadas por su coste dentro de la rueda de menús.

La paella mixta, por su parte, combina arroz con diferentes ingredientes, entre ellos pescado, marisco y carne. La incorporación de marisco incrementa el coste frente a otras preparaciones de arroz con ingredientes más económicos.

Estos platos forman parte de la rotación de cuatro semanas del centro y permiten conocer qué alimentación se contempla en el servicio financiado con fondos públicos. La rueda semanal muestra así una oferta variada que incluye diferentes fuentes de proteína, pescado, carne y preparaciones tradicionales.

El contraste con la pobreza en Canarias

Según las cifras del Instituto Nacional de Estadística recogidas para este análisis, la tasa de pobreza en Canarias alcanza el 29,1%, frente al 26,5% del conjunto nacional. La pobreza infantil se sitúa en el 35,2%, lo que significa que más de uno de cada tres menores vive en hogares por debajo del umbral de pobreza. La pobreza severa afecta al 14,3% de la población canaria.

La situación económica también se refleja en los salarios y las pensiones. Los datos incorporados al análisis sitúan el salario medio anual canario un 12,3% por debajo de la media nacional. En cuanto a las pensiones, las cifras aportadas señalan una media mensual de 912 euros en Canarias, frente a 1.033 euros en el conjunto de España, y más de un 38% de jubilados con prestaciones inferiores a 700 euros mensuales.

A esta realidad se suma el coste de la cesta de la compra, una partida esencial para las familias, especialmente para aquellas con ingresos reducidos. Los gastos de alimentación condicionan la economía doméstica y obligan a numerosos hogares a ajustar sus compras para llegar a final de mes. Este contexto social sitúa el gasto de los servicios públicos de acogida bajo el foco del debate sobre las prioridades presupuestarias.

Los 3,7 millones de euros adjudicados para el suministro de alimentos en los centros de Gran Canaria sitúan el contrato entre las partidas de gasto público que merecen un seguimiento detallado. Los gramajes establecidos, las exigencias sobre la calidad de los productos y los menús previstos permiten conocer las condiciones de alimentación exigidas en el servicio.

El contraste con los indicadores sociales del archipiélago resulta significativo. Mientras miles de familias canarias afrontan dificultades para cubrir sus necesidades básicas, el Gobierno de Pedro Sánchez destina millones de euros a contratos para atender a los usuarios de los centros de acogida de inmigrantes ilegales.

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