El Ministerio de Asuntos Exteriores de Noruega ha publicado por primera vez el detalle de su intermediación entre el Gobierno socialista, —liderado entonces por José Luis Rodríguez Zapatero—, y la banda terrorista ETA, que se le solicitó en el año 2005, en la que se le pidió «discreción» para «establecer contacto con el movimiento rebelde ETA con el fin de sentar las bases de una solución».
El relato de los hechos desde el punto de vista del Gobierno de Noruega se ha publicado en un libro titulado Los esfuerzos de Noruega por la paz y la resolución de conflictos en un mundo problemático, que reescribe la historia para blanquear medio siglo de terror etarra en España.
En su relato, llama a los terroristas etarras «movimiento rebelde» y señala que en 2005 el Gobierno de Zapatero «solicitó informalmente al Centro para el Diálogo Humanitario ayuda para establecer contacto con el movimiento con el fin de sentar las bases de una solución», una «diplomacia híbrida crucial para que las partes se sentaran a negociar».
Señala que, junto con Suiza, Noruega «contribuyó con lugares de encuentro seguros, transporte, facilitación de conversaciones y como testigo», para lo que «las experiencias del Gobierno británico y del IRA en (…) Irlanda del Norte» fueron «importantes».
En 2021, la asociación de víctimas del terrorismo Dignidad y Justicia exigió explicaciones a la embajada de Noruega por su colaboración con el sanguinario etarra Josu Ternera’ durante sus negaciones con el Gobierno de Zapatero.