El Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia (OLRC) ha pedido al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que incluya de manera «expresa» el término «cristianofobia» en los informes oficiales que España remite a organismos internacionales y que deje de «esconderla bajo etiquetas genéricas».
La organización denuncia que el Ministerio agrupa actualmente los ataques bajo la categoría amplia de «delitos de odio contra la religión o las creencias», sin detallar cuántos corresponden específicamente a agresiones contra cristianos. A su juicio, esta práctica impide dimensionar adecuadamente el fenómeno y dificulta la protección efectiva de las víctimas.
El Observatorio reclama además que Interior desagregue los datos por confesiones religiosas, distinguiendo entre ataques contra cristianos, musulmanes, judíos y otras religiones, y que se actualicen los protocolos de recogida de información para que los agentes consignen de forma específica los delitos de odio dirigidos contra cristianos.
La presidenta del OLRC, María García, ha subrayado que «nombrar esta realidad es el primer paso para proteger a las víctimas». Asimismo, ha celebrado que instituciones europeas hayan reconocido ya la cristianofobia como una realidad que debe combatirse y ha instado al Ejecutivo de Pedro Sánchez a actuar en consecuencia.
Según recuerda el Observatorio, el informe anual de delitos de odio de la OSCE recoge que organizaciones de la sociedad civil en España reportaron 91 ataques contra cristianos, frente a 15 contra musulmanes y 14 de carácter antisemita. Sin embargo, lamentan que la información oficial trasladada por el Ministerio no especifique esta distribución y mantenga los datos bajo una categoría general.
La entidad considera que la falta de reconocimiento explícito contribuye a invisibilizar la magnitud de los ataques y dificulta el diseño de políticas públicas eficaces. Por ello, insiste en que el Gobierno debe adoptar una terminología clara y transparente, tanto por respeto a las víctimas como por eficacia en la prevención.
El Observatorio espera ahora una respuesta formal del Ministerio del Interior y mantiene su reclamación de que la cristianofobia sea reconocida expresamente en los informes oficiales del Estado.