Un total de 200 alcaldes, y ediles de PNV y EH Bildu se han reunido este domingo en Vergara (Guipúzcoa) para conmemorar el 150 aniversario de la abolición de los Fueros y el 50 aniversario del ‘Movimiento de Alcaldes’, una iniciativa nacida en esta misma localidad durante la Transición. Representantes municipales han reivindicado el «reconocimiento de la nación vasca» y defienden el derecho de autodeterminación.
El acto, al que han asistido la diputada general de Guipúzcoa, Eider Mendoza (PNV) y alrededor de 500 invitados, ha comenzado a las 12.00 horas con una procesión que ha reproducido la celebrada en 1976, cuando 70 alcaldes separatistas se reunieron en Vergara.
Durante su intervención, Mendoza ha sostenido que «los fueros constituyen la base del autogobierno actual vasco» y ha defendido la necesidad de adaptar y desarrollar los derechos históricos a la realidad contemporánea. En este sentido, ha afirmado que la abolición de los Fueros supuso la pérdida de las instituciones históricas, del autogobierno y de los derechos históricos del pueblo vasco.
Asimismo, ha reivindicado que la ciudadanía que conforma la «nación vasca» mantiene el derecho a decidir su futuro político «de forma libre y democrática» y ha abogado por alcanzar acuerdos que permitan renovar y reforzar el autogobierno.
Por su parte, el alcalde de Vergara, Gorka Artola, (EH Bildu) ha señalado que ambas efemérides representan una oportunidad para reflexionar sobre el autogobierno, las instituciones propias y el «derecho de un pueblo a decidir su futuro».
Artola ha defendido seguir profundizando en el autogobierno, la memoria histórica y el reconocimiento de la «condición nacional» del País Vasco. A su juicio, «estamos comprometidos para que nuestro autogobierno se desarrolle, para que nuestra condición de nación sea reconocida y para que los vascos podamos decidir libremente el futuro».
El encuentro se celebra dos días después de que PNV y EH Bildu hicieran pública la denominada «Declaración de Bergara», un texto conjunto en el que ambas formaciones reclaman una «nueva relación política» entre País Vasco y España, basada, en sus propios términos, en un “reconocimiento de dos sujetos políticos».