«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La gran preocupación es el caso Koldo

El PSOE cree que Sánchez adelantará elecciones para bloquear las investigaciones judiciales que amenazan a Begoña Gómez, al fiscal general y a la cúpula del partido

El exsecretario de Organización del Partido Socialista, Santos Cerdán (i) y el secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Europa Press

El clima interno en el PSOE ha cambiado en apenas unas semanas. La mejora de los sondeos y la recuperación de la iniciativa política con el conflicto de Gaza han llevado a muchos dirigentes a sospechar que Pedro Sánchez podría estar preparando un adelanto electoral, según ha adelantado The Objective. El objetivo no sería únicamente maximizar opciones en las urnas, sino también paralizar las investigaciones judiciales que acechan al Gobierno.

La gran preocupación es el caso Koldo y la posible imputación del propio PSOE por financiación ilegal, asunto en el que el juez del Tribunal Supremo Leopoldo Puente asegura tener «indicios suficientes». A ello se suma el inminente avance de causas que afectan al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, y a Begoña Gómez, esposa del presidente, cuya situación judicial podría complicarse en noviembre.

Fuentes socialistas lo expresan sin rodeos: «Pedro ya tiene su No a la Guerra. Tiene que aprovechar la ola de Gaza«. La consigna responde al convencimiento de que un adelanto electoral permitiría bloquear temporalmente los movimientos judiciales bajo la norma no escrita de que la justicia no interfiere en periodos electorales.

El calendario que manejan en Ferraz apunta a noviembre, tras el previsible fracaso de los Presupuestos Generales del Estado. La disolución de las Cortes abriría una ventana de 54 días hasta las urnas, tiempo suficiente para congelar los procedimientos más delicados contra el PSOE.

El Ejecutivo sufre un aislamiento creciente en el Congreso. Junts ya ha descartado apoyar las cuentas públicas y ha rechazado las llamadas «ley Begoña» y «ley Bolaños», diseñadas para blindar al Gobierno frente a futuras imputaciones. Los intentos de José Luis Rodríguez Zapatero de reconducir la relación con Carles Puigdemont han fracasado, al igual que los encuentros con el presidente catalán, Salvador Illa, incapaces de asegurar apoyos para sostener la legislatura.

Pese a este escenario, en el PSOE cunde el optimismo. Los sondeos internos les sitúan en un empate técnico con el PP dentro del margen de error, con el partido de Sánchez resistiendo en el 27-28% incluso en su peor momento judicial. «Hemos recuperado siete puntos de voto femenino desde julio«, aseguran en Ferraz, convencidos de que el momento de ir con todo es ahora.

El cálculo es simple: adelantar elecciones permitiría a Sánchez frenar la ofensiva judicial y repetir la jugada de 2023, cuando logró mantenerse en La Moncloa pese a perder en las urnas. Para sus críticos internos, la estrategia es un «doble o nada» desesperado; para su núcleo duro, la única salida posible.

+ en
Fondo newsletter