El pleno del Senado aprobó en una sesión del pasado miércoles una moción presentada para exigir al Ejecutivo central que acelere de manera urgente las obras hidráulicas previstas en los Planes de Gestión de Riesgo de Inundación de las cuencas mediterráneas. El objetivo es reforzar la protección frente a episodios de lluvias torrenciales y evitar que nuevas riadas dejen tras de sí daños catastróficos.
El texto, defendido en la Cámara Alta por el senador Gerardo Camps, contó con el respaldo de PP, VOX y UPN, mientras que PSOE, Sumar, Compromís y ERC lo rechazaron, y Junts, PNV y dos formaciones canarias optaron por abstenerse. Entre otras cuestiones, el documento reclama levantar presas, encauzar ramblas y ejecutar correcciones hidrológicas de laminación. Además, mientras estas infraestructuras no estén terminadas, el PP pide una limpieza intensiva y continuada de cauces, barrancos y rieras.
Camps advirtió que la demora en estas actuaciones multiplica los costes económicos y humanos de cada catástrofe. «No nos ha vencido la naturaleza, sino nuestra propia inacción», denunció, acusando al Gobierno de Sánchez de falta de «voluntad política» para invertir en unas obras que, subrayó, «no son un gasto, sino una garantía de seguridad para la población».
La réplica del PSOE corrió a cargo de la senadora Cristina Moreno, quien sostuvo que a la derecha «no le preocupan las víctimas, sino atacar al Gobierno». En su intervención recordó la polémica sobre el retraso en la activación de la alerta Es Alert durante las últimas lluvias y defendió la enmienda socialista, que plantea continuar con los planes ya aprobados y acometer todas las infraestructuras necesarias.
Compromís también se mostró crítico. Su portavoz, Enric Morera, tachó la propuesta de «moción trampa» y acusó al PP de usar la tragedia de la Comunidad Valenciana como excusa política. Incluso cuestionó por qué estas obras tampoco se realizaron en la etapa de Mariano Rajoy.