Un relojero de Madrid se enfrenta a cinco años de prisión por apropiarse presuntamente de relojes de lujo que sus clientes le entregaban para reparar y que posteriormente vendía o empeñaba en distintos establecimientos de compraventa de la capital. La Fiscalía cifra en 70.650 euros el valor de las piezas supuestamente sustraídas, entre las que figuran relojes Rolex, Cartier, Hublot y Omega.
El acusado, identificado como R. S. P., era socio y trabajador de la empresa Sayago y Hellín Relojeros SL, que operaba bajo el nombre comercial The One Watch en el centro comercial ABC Serrano de Madrid.
Según el escrito de acusación, los hechos ocurrieron entre enero y diciembre de 2023, cuando el hombre habría aprovechado su posición dentro del establecimiento para disponer de relojes depositados por sus propietarios y obtener un beneficio económico ilícito.
El juicio estaba previsto para este lunes en la Audiencia Provincial de Madrid, pero ha tenido que suspenderse por la ausencia de varios testigos fundamentales. Durante la jornada se han vivido momentos de tensión en los pasillos de la sede judicial, después de que uno de los perjudicados increpara al acusado.
Rolex de 11.000 euros y Cartier de oro entre las piezas desaparecidas
Entre los casos investigados figura el de una mujer que entregó tres relojes para su reparación: un Rolex valorado en 11.000 euros y dos Cartier tasados en 3.500 y 4.500 euros, respectivamente. Según la Fiscalía, ninguno le fue devuelto. Otro cliente habría perdido dos Cartier, uno de ellos un modelo Tank de oro valorado en 10.000 euros y otro Ballon Bleu tasado en 3.500 euros.
También se investigan las desapariciones de un Hublot de acero y oro de 4.500 euros, un Omega de oro y otras piezas de alta gama. En algunos casos, los propietarios consiguieron recuperar sus relojes, aunque faltaban componentes como brazaletes, correas, cajas o mecanismos internos.
La Policía recuperó parte de los relojes en establecimientos de compraventa
Durante las investigaciones, los agentes localizaron varias de las piezas en negocios situados en la Puerta del Sol y las calles Montera y Serrano, donde el acusado presuntamente las había vendido o empeñado. La Fiscalía solicita cinco años de cárcel, una multa de diez meses con una cuota diaria de diez euros y el pago de indemnizaciones a los perjudicados.
Entre las compensaciones reclamadas figuran 19.000 euros para una clienta, 13.500 para otro afectado y 6.500 para el propietario de un Rolex. La empresa en la que trabajaba el acusado quedó extinguida en mayo de 2025. El procedimiento judicial continúa pendiente de la celebración del juicio, en el que deberá determinarse su responsabilidad penal.