El Servicio Vasco de Empleo ha publicado en lo que va de año en el Boletín Oficial del País Vasco casi 41.400 notificaciones dirigidas a perceptores de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) con los que no ha logrado contactar por las vías habituales. La difusión a través del boletín oficial constituye el último mecanismo previsto por el Servicio Vasco de Empleo para comunicar resoluciones o requerimientos cuando resulta imposible localizar a los destinatarios en sus domicilios.
Los datos facilitados por el Departamento de Economía, Trabajo y Empleo al Parlamento Vasco reflejan, sin embargo, que este sistema apenas obtiene respuesta. Durante los últimos doce meses únicamente el 1,13% de las personas notificadas acudieron a una oficina del Servicio Vasco de Empleo para recoger la documentación dentro del plazo de cinco días hábiles establecido tras la publicación en el BOPV.
A pesar de que la inmensa mayoría de los destinatarios nunca comparece, la normativa considera válidamente practicada la notificación una vez publicada en el boletín oficial. No obstante, la falta de respuesta puede derivar en determinadas actuaciones administrativas, como la apertura de un procedimiento para suspender la prestación si el beneficiario incumple sus obligaciones de colaboración con el Servicio Vasco de Empleo. Según el Gobierno vasco, las causas más habituales para perder la ayuda siguen siendo, en cualquier caso, dejar de reunir los requisitos exigidos o superar los límites de ingresos establecidos.
Antes de recurrir a la notificación edictal, el organismo realiza diversas comprobaciones para intentar localizar al titular del expediente. Los funcionarios verifican de forma reiterada el domicilio que figura en el padrón y en los registros administrativos, realizan intentos de entrega en distintas franjas horarias y, si persisten las dudas sobre la residencia efectiva, remiten un requerimiento a la última dirección conocida. Sólo cuando todas esas gestiones resultan infructuosas se publica el anuncio en el Boletín Oficial del País Vasco.
Las razones por las que muchas comunicaciones no llegan a sus destinatarios son diversas. En algunos casos obedecen a cambios de domicilio que no han sido comunicados a la Administración, mientras que en otros pueden estar relacionados con situaciones de fraude, en un contexto marcado por el aumento del mercado ilegal de empadronamientos utilizado para acceder a prestaciones y servicios públicos. Entidades sociales también apuntan que algunos beneficiarios optan por no recoger las cartas por miedo a que contengan una resolución desfavorable.
Como ejemplo, recuerdan que hace unos años el Servicio Vasco de Empleo envió comunicaciones informativas a más de 50.000 perceptores para explicarles la cuantía que pasarían a cobrar tras la reforma de la RGI. Aunque aquellas cartas no exigían ninguna actuación por parte de los beneficiarios y únicamente informaban del importe de la prestación, alrededor de 1.500 personas tampoco acudieron a retirarlas.
El recurso a este sistema de notificaciones se ha incrementado de forma muy significativa en los últimos años. Mientras que en 2022 y 2023 no se alcanzaron las 40.000 publicaciones anuales en el BOPV, la cifra ascendió a 63.542 en 2024 y rozó las 75.000 durante 2025. Este crecimiento, cercano al 100%, supera ampliamente el aumento registrado en el número de perceptores de la RGI, que el pasado año alcanzó las 71.807 personas, aproximadamente un 11% más que en 2022.