«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
el fallo apunta a la trazabilidad y al control de los medicamentos

El Servicio Vasco de Salud administra vacunas caducadas a cientos de menores, entre ellos bebés

El Consejero de Salud, Alberto Martínez.

El Servicio Vasco de Salud ha admitido que administró vacunas caducadas a 253 personas, la mayoría de ellas bebés, en un episodio que ha vuelto a poner en cuestión los controles internos del sistema sanitario vasco. Los hechos, confirmados este martes 27 de enero por la propia institución, afectan a un lote de la vacuna hexavalente cuya fecha de uso había expirado.

Las dosis corresponden a un preparado que protege frente a seis enfermedades: difteria, tétanos, tosferina, poliomielitis, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo B. A pesar de que la caducidad del lote ya se había superado, las vacunas fueron administradas, lo que obliga ahora a iniciar un proceso de revacunación para garantizar la protección de los menores afectados.

El consejero de Salud del Gobierno Vasco, Alberto Martínez, del PNV, deberá dar explicaciones por un fallo que apunta directamente a la trazabilidad y al control de los medicamentos dentro del sistema público. La magnitud del error ha activado los protocolos de revisión y ha obligado a contactar con todas las familias implicadas.

Desde la Dirección de Salud Pública se ha intentado trasladar un mensaje de calma. En un comunicado oficial, el departamento asegura que la administración de estas dosis no ha provocado efectos adversos ni riesgos para la salud, y subraya que todos los casos han sido plenamente identificados. Según la versión oficial, los padres están siendo informados de manera directa sobre los pasos a seguir.

Tras la confirmación de los hechos, Osakidetza ha puesto en marcha un plan de revacunación que ya se encuentra en curso. Los centros de salud están citando a las familias para suministrar nuevas dosis de la vacuna hexavalente y asegurar así la cobertura completa de los menores.

De forma paralela, el Servicio Vasco de Salud ha consultado el caso con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, el Consejo Asesor de Vacunas de Euskadi y el fabricante del lote afectado, siguiendo las recomendaciones de los organismos especializados en salud pública.

El alcance del error es amplio. Las vacunas caducadas se administraron en 12 de las 13 organizaciones sanitarias integradas del País Vasco, lo que extiende el problema a prácticamente todo el territorio. La situación ha generado inquietud entre las familias, que reclaman explicaciones claras sobre cómo pudo producirse un fallo de este calibre en la sanidad pública.

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