El Tribunal de Cuentas detectó que el PSOE infravaloró en 5,1 millones de euros su patrimonio neto y el resultado del ejercicio de 2020 mediante provisiones que considera improcedentes, según un informe de fiscalización que examina la contabilidad del partido durante uno de los periodos investigados por la presunta financiación ilegal de la formación.
Según publica La Razón, el organismo fiscalizador concluye que varias de esas provisiones no se ajustaban a la normativa contable aplicable a los partidos políticos y que distorsionaron la imagen fiel de la situación económica de la organización. En concreto, Tribunal de Cuentas detectó una infravaloración de 5,1 millones de euros en el balance presentado por el PSOE.
La partida más importante corresponde a una provisión de 3,6 millones de euros destinada a cubrir posibles costes laborales relacionados con las excedencias especiales forzosas de trabajadores del partido. La formación registró esa cantidad bajo el concepto de otros gastos sociales y como una provisión para otras obligaciones futuras.
Sin embargo, el Tribunal de Cuentas considera que no se acreditó la existencia de una obligación implícita o tácita derivada de acontecimientos pasados que justificara contabilizar ese importe. Por ello, concluye que la provisión no debía haberse registrado. El organismo ya había formulado observaciones sobre esta práctica en fiscalizaciones anteriores.
El informe identifica, además, otra provisión de un millón de euros por obligaciones futuras que tampoco cumplía los requisitos contables y una partida de 420.000 euros vinculada a incrementos salariales relacionados con resultados electorales que también considera improcedente.
El informe recoge otras incidencias relevantes en la contabilidad socialista. Según los datos publicados, el partido tenía cuentas sin registrar en contabilidad, con 295 cuentas bancarias cuyos saldos superaban los 300.000 euros. También había otras 110 cuentas, con un saldo conjunto de 400.183 euros, sobre las que no se había remitido información ni las correspondientes conciliaciones bancarias.
Estas irregularidades contables se enmarcan en una pieza separada del denominado caso Koldo, que instruye el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno. La investigación analiza pagos en metálico realizados entre 2017 y 2024 y las donaciones recibidas por la candidatura de Pedro Sánchez durante las primarias del PSOE.