En Madrid el reemplazo demográfico ya es visible en la franja que decide el futuro. En el grupo femenino de 25 a 29 años, el núcleo de la maternidad y de la consolidación profesional, las mujeres nacidas fuera de España ya superan a las nacidas en España de padres españoles. No es una proyección ni una advertencia teórica. Es un dato oficial.
Según la pirámide poblacional a 1 de enero de 2026, en ese tramo de edad las nacidas fuera representan el 51%, frente al 48% de mujeres nacidas en España con dos progenitores españoles. El porcentaje restante corresponde a mujeres nacidas en España con uno o dos padres extranjeros, según las cifras del Padrón Continuo del Instituto Nacional de Estadística a 1 de enero de 2026, reflejadas en la pirámide poblacional creada por @calcetinleal a partir de esos datos oficiales.
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— El nombre no puede estar en blanco (@CalcetinLetal) February 18, 2026
No se trata de un grupo menor. La franja de 25 a 29 años concentra decisiones clave: maternidad, estabilidad laboral, formación de nuevas familias y asentamiento definitivo en la región. Cuando en ese núcleo la mayoría ya no es autóctona, el impacto no es puntual. Es estructural.
El contexto general refuerza esa lectura. La Comunidad de Madrid alcanza los 7.170.906 habitantes. De ellos, 1.843.181 han nacido fuera de España, el 25,7%. Si se suma la segunda generación, el total asciende a 2.275.436 personas, el 31,7% de la población. Casi uno de cada tres residentes.
El fenómeno se intensifica en las edades más jóvenes. Entre 0 y 24 años, el peso de nacidos fuera o hijos de extranjeros alcanza el 40,7%. Cuatro de cada diez menores y jóvenes pertenecen ya a ese bloque demográfico. En las cohortes de mayor edad, sin embargo, la mayoría continúa siendo de nacidos en España con padres españoles, lo que evidencia un contraste generacional claro.
La fotografía demográfica no deja margen para el autoengaño. Madrid no sólo crece en población. Cambia su composición en las edades decisivas. Las cifras oficiales ya describen una transformación profunda que condicionará el futuro social, económico y cultural de la región.