La amenaza china se ha instalado en el corazón mismo del sistema de defensa español. Según ha desvelado The Objective, el Ejército del Aire utiliza dispositivos del gigante chino Huawei en su sistema de videoconferencia, una red clasificada por el propio Ejército como “material crítico” y utilizada para comunicaciones entre bases aéreas y centros de mando.
Este hallazgo se suma a las alarmas ya activadas por la presencia de tecnología de Huawei en el sistema de escuchas policiales Sitel, en investigaciones sobre terrorismo y crimen organizado de la Guardia Civil, e incluso en el almacenamiento de datos confidenciales de la Seguridad Social. Una realidad que, a ojos de Estados Unidos y varios socios de la OTAN, pone en riesgo la integridad y confidencialidad de información sensible, dada la sospecha de que el régimen chino controla de forma directa a esta empresa.
La preocupación ha llegado a Washington. El Congreso y el Senado de Estados Unidos han enviado una carta a sus agencias de inteligencia alertando del uso de Huawei en España, lo que podría poner en peligro el flujo de información entre ambos países. La OTAN ya contempla restricciones y la Comisión Europea ha instado a excluir a Huawei de los proyectos sensibles, especialmente los vinculados al 5G y la seguridad nacional.
Pero lejos de limitarse al sistema Sitel, la presencia de Huawei se extiende también al Ejército del Aire, donde se han detectado al menos siete componentes clave de la marca china (routers, tarjetas de red, etc.) formando parte de su red de videoconferencia. Así lo confirma un documento oficial de la Jefatura de Servicios Técnicos y Ciberespacio del Ejército, que establece las normas de mantenimiento del sistema y clasifica estos elementos como de «criticidad MÁXIMA».
En total, se han identificado 27 dispositivos Huawei –14 routers y 13 tarjetas de red– instalados en diversas bases y centros de mando militares por todo el territorio nacional. Y su presencia no es reciente: Huawei lleva operando en redes militares españolas al menos desde 2019, según ha podido confirmar el mismo medio.
A pesar de la gravedad del asunto, los Ministerios de Defensa e Interior siguen minimizando el riesgo, insistiendo en que los dispositivos no suponen ninguna amenaza, a pesar de la advertencia expresa de Estados Unidos enviada al director nacional de inteligencia de la Casa Blanca y a los responsables de la CIA y la NSA.