El grupo municipal de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona ha iniciado un nuevo intento de imponer su agenda lingüística sobre el sector de la restauración mediante un folleto titulado El catalán, bien servido, que será remitido a 9.000 bares y restaurantes de la ciudad. El documento, pactado con el Gremio de Restauración, pretende que el catalán se convierta en el idioma habitual en estos locales, pese a que los propios datos del Ayuntamiento muestran un retroceso continuado en su uso entre los ciudadanos. La formación considera que el catalán atraviesa una «situación precaria» y afirma que la mitad de los establecimientos no utiliza esta lengua, mientras una cuarta parte ni siquiera la entiende. El castellano continúa como idioma dominante en la mayoría de ellos, especialmente en zonas turísticas donde abundan menús en inglés y otras lenguas.
ERC insiste en su objetivo político de «catalanizar» Barcelona tanto en materia lingüística como de vivienda, bajo la premisa de evitar que los barceloneses abandonen la ciudad. En este contexto, los republicanos responsabilizan al anterior gobierno de Ada Colau y al actual Ejecutivo socialista del alcalde Jaume Collboni de no haber defendido el catalán y critican, incluso, la convocatoria de unas becas destinadas a jóvenes escritores iberoamericanos.
La presidenta de ERC en el consistorio, la concejal Elisenda Alamany, y el director general del Gremio, Roger Pallarols, explican que el folleto insta a los locales a cumplir la normativa lingüística, con la obligación de atender a la clientela en catalán y ofrecer cartas, menús e información en esta lengua. La campaña se refuerza con cursos de formación para trabajadores del sector, organizados por el casal de ERC en el Ensanche con el apoyo de Òmnium Cultural y Plataforma per la Llengua, la autodenominada ONG del catalán. Según ambas partes, el Gremio asume el coste de la campaña y ERC cubre los cursos.
Pallarols anuncia además que el Gremio traducirá gratuitamente cartas y páginas web al catalán a los establecimientos que lo soliciten. Mientras tanto, el presupuesto municipal de 2026, pactado entre ERC y el PSC, reserva siete millones de euros para la promoción del catalán, con 150.000 euros dirigidos específicamente al sector de la restauración.
Los datos oficiales muestran, sin embargo, que estas campañas no frenan la caída del uso del catalán. La última Encuesta de Servicios Municipales indica que sólo el 35% de los barceloneses utiliza esta lengua de forma habitual, frente al 55% que se comunica en castellano. Aun así, Alamany asegura que la normativa actual no resulta suficiente y defiende el envío del folleto y los cursos como medidas necesarias para «sensibilizar» al sector, pese a que la tendencia social apunta en sentido contrario.