La Guardia Civil ha asestado un nuevo golpe a las estructuras de apoyo del narcotráfico en la costa de Almería tras intervenir una embarcación semirrígida de alta potencia cargada con más de 3.300 litros de combustible y detener el entramado logístico que presuntamente la sustentaba. Como resultado de la operación, tres personas han sido investigadas por su supuesta vinculación con una red dedicada al abastecimiento de embarcaciones utilizadas por organizaciones criminales.
La actuación se produjo durante la madrugada en las inmediaciones de la desembocadura del río Almanzora, en el término municipal de Cuevas del Almanzora, donde una patrulla de la Guardia Civil de Garrucha detectó movimientos sospechosos en una zona próxima a la costa.
Los agentes localizaron un tractor que transportaba una embarcación semirrígida sobre un remolque. La nave, de 12,5 metros de eslora y 3,5 metros de manga, estaba equipada con cuatro motores de 350 caballos de potencia cada uno, unas características que la convierten en una embarcación habitualmente asociada a las redes logísticas del tráfico de drogas.
Durante la inspección, los guardias civiles hallaron en su interior 135 garrafas de gasolina de 25 litros de capacidad, con un total de 3.375 litros de combustible, además de víveres y una antena GPS. Según los investigadores, estos elementos son compatibles con labores de suministro y apoyo a otras embarcaciones empleadas por organizaciones dedicadas al narcotráfico.
La Guardia Civil destaca además que la gran cantidad de combustible almacenada y trasladada sin las medidas de seguridad exigidas suponía un grave riesgo para la seguridad colectiva. La proximidad de viviendas habitadas elevaba el peligro de que cualquier incidente pudiera derivar en consecuencias especialmente graves.
Las investigaciones posteriores, desarrolladas de forma conjunta por las Unidades de Fiscal y Fronteras de la Comandancia de Almería, permitieron identificar e investigar a tres individuos sobre los que existen indicios de participación en la infraestructura logística de la organización.
A los implicados se les atribuyen presuntos delitos de contrabando, contra la seguridad colectiva por riesgos catastróficos y pertenencia a grupo criminal. La investigación continúa abierta y los agentes trabajan ya sobre conexiones detectadas en las provincias de Sevilla y Cádiz para esclarecer por completo el alcance de la red.