«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Más de 800 esperan a las puertas del CETI para ser internados

Guardia Civil y Policía estiman que más de 6.000 marroquíes siguen en Ceuta tras la invasión y denuncian la saturación «absoluta» del CETI

Inmigrantes ilegales, en el CETI de Ceuta. Europa Press

Tras los asaltos fronterizos registrados en los últimos días, los Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta y Melilla se encuentran saturados. Según documentación oficial a la que ha tenido acceso LA GACETA, el CETI de Ceuta albergaba a fecha de 1 de agosto de 2026 un total de 727 residentes, 215 por encima de su capacidad máxima declarada de 512 plazas.

En Melilla, el centro cuenta con 223 internos, de los cuales el 95% son de nacionalidad marroquí y el 98% son hombres, con una edad media de 23,5 años.

En el caso de Ceuta, la ocupación refleja un claro predominio de nacionales marroquíes: 585 de los 727 residentes. Les siguen Argelia (63), Sudán (30), Chad (11) y otras nacionalidades africanas en menor número. Del total, 707 son hombres y sólo 20 mujeres. No hay menores.

Además de los internos, fuentes policiales consultadas en exclusiva por LA GACETA confirman que en los alrededores del CETI de Ceuta permanecen en estos momentos más de 800 inmigrantes ilegales a la espera de ser internados, la gran mayoría de origen subsahariano. Esta circunstancia resulta especialmente contradictoria según los agentes, ya que son precisamente los procedentes de zonas como Sudán quienes, en términos de protección internacional, presentarían mayores probabilidades de ser admitidos como solicitantes de asilo. Pese a ello, una parte significativa permanece fuera de las instalaciones.

La situación en la ciudad de Ceuta va más allá del CETI. Según las mismas fuentes policiales, existe una masa de entre 6.000 y 7.000 marroquíes que no quieren retornar a su país. Muchos de ellos tratan de ocultarse en los alrededores de la ciudad autónoma y en diferentes puntos del casco urbano, lo que genera una presión adicional sobre los dispositivos de seguridad y los servicios públicos.

En Melilla, el perfil de los internos es aún más homogéneo. De los 223 residentes activos, 212 son marroquíes (el 95%). El resto es residual: cuatro colombianos, tres nicaragüenses y casos aislados de otras nacionalidades. El 98% son hombres (219 frente a solo 4 mujeres) y prácticamente todos figuran como solteros. La edad media se sitúa en 23,5 años, con el grueso del grupo (147 personas, el 66%) entre los 18 y los 24 años, seguido del tramo de 25 a 34 años (56 inmigrantes, el 25%). Solo hay cuatro menores, casi todos vinculados a núcleos familiares de origen centroamericano o colombiano de entrada más antigua.

El patrón de llegadas en Melilla refleja una oleada muy reciente y concentrada. Es decir, antes de los episodios que se dieron alrededor de Ceuta el número de internos era mucho menor. El 34,5% de los internos (77 personas) entraron en los últimos siete días; el 65,5% (146) en las dos últimas semanas; el 82,1% (183) en el último mes, y el 95,1% (212) en los últimos 60 días. Solo en julio de 2026 se registraron 185 entradas, el 83% del total del censo actual. Los casos familiares latinoamericanos de febrero de 2025 han quedado numéricamente desplazados por esta llegada masiva de varones marroquíes con una edad media de 23,5 años.

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