«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Así lo reflejan varios mensajes de WhatsApp intercambiados entre ambos

Hernando forzó a Ábalos a favorecer los intereses del lobby Acento en Bruselas: «Si no lo autoriza la UE, tendremos problemas»

Antonio Hernando junto a Alfonso Alonso y Pepe Blanco. Redes sociales

El Secretario de Estado y exmiembro del lobby Acento, Antonio Hernando, presionó al exministro de Transportes José Luis Ábalos para que el Ejecutivo interviniera en distintas operaciones empresariales con el objetivo de allanar su aprobación por parte de la Unión Europea. Así lo reflejan varios mensajes de WhatsApp intercambiados entre ambos en la primavera de 2021, actualmente bajo análisis de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil tras aparecer en un disco duro incautado durante el registro del domicilio de Ábalos el pasado mes de junio.

Las conversaciones, publicadas por El Español, se produjeron el 27 de abril de 2021, cuando Hernando ejercía como director general de la consultora de influencia Acento. En esos mensajes, el entonces lobista solicitaba una reunión urgente con Ábalos alegando «preocupaciones» relacionadas con una operación empresarial en la que trabajaba para Iberia, integrada en el grupo IAG. Hernando advertía de que una negativa inicial de Bruselas podría generar «muchos problemas» y pedía al ministro apenas cinco minutos para trasladarle detalles clave.

Ábalos respondió de forma lacónica, comprometiéndose a revisar su agenda. Aun así, Hernando insistió en varias ocasiones, incluso después de informar de que tenía previsto reunirse con Pedro Saura fuera del Ministerio. El intercambio concluyó sin que conste que llegara a producirse el encuentro solicitado.

Meses después de aquel contacto, la Comisión Europea abrió una investigación en profundidad sobre la adquisición de Air Europa por parte de IAG. Finalmente, la operación no obtuvo luz verde y fue cancelada en agosto de 2024, con una compensación económica de 50 millones de euros a Globalia por la ruptura del acuerdo.

La trayectoria política y profesional de Hernando explica su capacidad de acceso a las más altas instancias del poder. Fue portavoz del Grupo Socialista en el Congreso durante los años más convulsos del PSOE y una figura cercana a Pedro Sánchez hasta la crisis interna de 2016, cuando se alineó con el sector crítico encabezado por Susana Díaz. Tras abandonar la primera línea política, fundó Acento junto al exministro Pepe Blanco, convirtiendo la consultora en una de las firmas de lobby más influyentes del país.

Pese a aquel distanciamiento, Sánchez volvió a incorporar a Hernando a su entorno en octubre de 2021, ya con Ábalos fuera del Gobierno, nombrándolo director adjunto de su Gabinete. Paralelamente, Acento continuó ampliando su cartera de clientes y su red de contactos, incorporando incluso a Anabel Mateos, esposa de Hernando, para gestionar cuentas estratégicas como la del gigante chino Huawei, directamente vinculada al área de telecomunicaciones que hoy dirige el propio Hernando desde la Secretaría de Estado.

La actividad de la consultora no se limitó al ámbito europeo. Según diversas informaciones, Acento impulsó enmiendas legislativas favorables a intereses privados, como las que beneficiaron a arrendatarios comerciales en aeropuertos —con un impacto millonario para Aena— o las promovidas por LaLiga en la Ley del Deporte. También asesoró a empresas del transporte terrestre para frenar reformas legales orientadas a liberalizar el sector.

En paralelo, el nombre de Hernando aparece vinculado a otros episodios sensibles dentro del PSOE. Fue uno de los dirigentes que, junto a Óscar López, habría intentado utilizar grabaciones comprometedoras relacionadas con el entorno familiar de Pedro Sánchez durante las primarias socialistas. Además, mantuvo contactos con Leire Díez, figura clave en la recopilación de información contra jueces, fiscales y mandos de la UCO considerados incómodos para el Gobierno.

Las sospechas se extienden igualmente al Ministerio de Transportes durante la etapa de Ábalos. Tanto el exministro como su exasesor Koldo García señalaron a Pepe Blanco como articulador de una red de influencia para colocar cargos clave y facilitar contratos públicos. En ese contexto, la Guardia Civil investiga también posibles gestiones en favor de la constructora Grupo Puentes, a raíz de conversaciones halladas en el teléfono requisado a García.

En conjunto, los mensajes entre Hernando y Ábalos son una pieza más de un entramado de relaciones políticas, empresariales y de influencia que ahora examinan los investigadores, y que vuelve a situar en el foco la permeabilidad entre el poder institucional y los intereses privados en la cúpula del Estado.

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