La Seguridad Social sigue confiando en Huawei para custodiar la información más delicada de los ciudadanos. Desde 2020, los equipos de la empresa china —acusada de colaborar con el Partido Comunista— almacenan datos sensibles como historiales médicos, pensiones, afiliaciones y apuntes bancarios, bajo la supervisión de la Gerencia de Informática del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
A pesar de las constantes advertencias de Estados Unidos y de las sanciones impuestas desde 2018, el Gobierno de Pedro Sánchez ha optado por mantener esta alianza tecnológica. El hardware de Huawei, cuyo mantenimiento es costoso y requiere un control técnico permanente para evitar la pérdida de datos, continúa siendo la base del sistema de almacenamiento de la Seguridad Social. Reparaciones, traslados y sustituciones de equipos son frecuentes, y cualquier intervención exige precauciones extremas ante el riesgo de borrado o fuga de información.
Además de la Seguridad Social, otros organismos estratégicos como el Ministerio del Interior y ADIF han apostado también por la tecnología china. Aunque el suministro y el mantenimiento de estos equipos se canalizan a través de empresas españolas —como Telefónica—, los modelos siguen siendo propiedad de una multinacional bajo sospecha internacional.
Estados Unidos no ha pasado por alto este riesgo. Según ha desvelado The Objective, un contrato firmado por la Seguridad Social con Telefónica el pasado marzo ha generado alarma en Washington. Altos cargos del Senado y del Congreso han alertado a la directora de Seguridad Nacional, Tulsi Gabbard, del peligro de que el Partido Comunista chino acceda de forma encubierta al sistema de interceptación legal de España, un aliado de la OTAN. La preocupación ha llevado incluso a que se plantee la revisión de los acuerdos de intercambio de inteligencia con el Gobierno español.
El contrato, valorado en casi 580.000 euros y vigente hasta diciembre de 2026, incluye el mantenimiento preventivo y correctivo, así como el soporte del software de los dispositivos Huawei que aún siguen operativos en el sistema de la Seguridad Social. Entre las cláusulas se contempla expresamente la obligación de borrar, eliminar o destruir cualquier equipo que contenga datos confidenciales, así como la expedición de un certificado detallado que lo acredite.
La justificación oficial para seguir usando estos sistemas es que el hardware de Huawei todavía está dentro de su vida útil, y que su funcionamiento es esencial para el sistema informático de la Seguridad Social. Sin embargo, lo cierto es que el Ejecutivo socialista ha ignorado todas las advertencias internacionales, incluso cuando afectan a ámbitos como las escuchas del sistema Sitel, dependiente del Ministerio del Interior.
Según la información publicada por The Objective, las grabaciones telefónicas de Sitel también se almacenan en servidores Huawei. Este hecho ha motivado una nueva oleada de críticas desde Estados Unidos, con advertencias dirigidas no sólo a Seguridad Nacional, sino también al secretario de Defensa, al fiscal general y a los responsables de la CIA y la NSA.
Los modelos utilizados —Huawei Oceanstor Dorado 3000 V6, Dorado 8000 V6, Oceanstor Pacific 9520 y FusionServer 2288H V5— se reparten entre diferentes organismos. El FusionServer 2288H V5, por ejemplo, gestiona el tráfico de información entre áreas internas de la Guardia Civil. El resto, incluidos los dos Oceanstor mencionados, están al servicio directo de la Seguridad Social.
Mientras otros países protegen sus sistemas de inteligencia y restringen el uso de tecnologías vinculadas a regímenes totalitarios, el Gobierno de Pedro Sánchez opta por lo contrario: entregar a Huawei —y, por tanto, a Pekín— la llave de acceso a los datos más sensibles de todos los españoles.