La crisis provocada por la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta ha alcanzado ahora los centros educativos. Docentes denuncian que inmigrantes marroquíes están saltando durante la noche los muros de colegios e institutos, entrando en sus instalaciones y durmiendo en los patios, apenas unos días antes de que miles de alumnos regresen a las aulas.
Los profesores volvieron este martes 1 de septiembre a sus puestos y las clases comenzarán el próximo día 8, pero el inicio del curso estará marcado por un despliegue extraordinario de seguridad, temor entre las familias y dudas sobre la capacidad para controlar los accesos a los centros.
La propia consejera de Educación de Ceuta, Pilar Orozco, admite que la situación dista mucho de la normalidad. «La vuelta al cole está muy lejos de poder hacerse con normalidad», ha señalado en declaraciones a El Debate.
«Cruzan los muros por la noche»
Las denuncias procedentes de los propios profesores dibujan un escenario especialmente preocupante. «Cruzan los muros por la noche. Hace un par de días saltaron los muros del IES Abyla», explica Helena Arias, profesora del IES Almina. Según la docente, las entradas no se limitan a un único centro.
«Han vandalizado también la Escuela de Idiomas y el Colegio Miguel Hernández. Han saltado y se han puesto a dormir en el patio y han dejado todo hecho un asco», asegura. La Dirección Provincial está procediendo a limpiar repetidamente las instalaciones afectadas, pero, según denuncia Arias, las entradas continúan.
«Les da igual, al día siguiente vuelven a entrar», afirma.Fuentes docentes consultadas por el mismo periódico aseguran además que responsables de uno de los colegios afectados les han confirmado los daños sufridos en las instalaciones.
Seguridad privada las 24 horas
La situación ha obligado a adoptar medidas excepcionales. Desde el 1 de septiembre se ha contratado seguridad privada durante la mañana, la tarde y la noche, mientras las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado incrementan su presencia en las inmediaciones de los centros.
El Ministerio de Educación también ha anunciado vigilancia sobre las rutas escolares, aunque los profesores advierten de que numerosos alumnos ceutíes acuden andando a clase y no utilizan rutas organizadas.
«Nuestro instituto está muy cerca de Playa Benítez y no hay una ruta escolar concreta. Los niños van andando al cole», explica Arias. El temor alcanza también al propio control de las puertas.
La profesora recuerda que existen tres institutos con más de 1.200 estudiantes cada uno y numerosos alumnos de nueva matrícula. «Tú no sabes qué alumnos son tuyos y quiénes no son tuyos. ¿Qué haces? ¿Quién va a estar en la puerta? Tú no puedes garantizar que no se te cuelen», advierte.
Familias que tienen «mucho miedo»
La preocupación de los docentes es compartida por las familias. Pilar Orozco asegura haber recibido directamente numerosos testimonios de padres inquietos ante el comienzo del curso.
«Las familias tienen mucho miedo. No es que lo crea, es que lo sé. Me lo han manifestado las propias familias y se han organizado por redes sociales», explica. La responsable educativa reconoce que el deterioro de la seguridad tendrá consecuencias sobre la rutina cotidiana de muchos menores.
«Queremos que los niños puedan ir al cole. Esta situación ya les ha quitado el verano. Habrá niños que antes iban andando al cole que ya no lo van a hacer», señala. Asociaciones de padres y estudiantes ya contemplan además un aumento del absentismo durante los primeros días de clase ante el temor existente.
Los sindicatos exigen medidas antes del día 8
CSIF, ANPE y UGT han reclamado garantías de que todas las medidas anunciadas por Educación estén completamente desplegadas antes del regreso de los alumnos.
La portavoz de Educación de CSIF en Ceuta, Lola Cuadra, exige «garantías reales» sobre seguridad, limpieza y refuerzo de personal. Los sindicatos solicitan también aulas matutinas y vespertinas para facilitar la conciliación y evitar que los menores permanezcan solos durante determinados desplazamientos.
UGT ha pedido además autobuses escolares con vigilancia para reducir al mínimo los trayectos de alumnos sin acompañamiento. CSIF reclama, por su parte, una limpieza extraordinaria diaria en los centros afectados por las entradas nocturnas.