Giro de guion en el caso Koldo. José Luis Ábalos, ex número dos de Pedro Sánchez imputado por corrupción, ha anunciado que tiene la intención de colaborar con la Fiscalía Anticorrupción. En una entrevista emitida por la cadena Cuatro, el exministro de Transportes ha asegurado que tiene «una voluntad tremenda de colaborar» con la Justicia, aunque insiste en que no comprende de qué debe incriminarse.
Ábalos, que fue una de las figuras clave del primer Gobierno de coalición, ha asegurado estar dispuesto a poner fin a lo que califica como un «calvario», pero defiende su inocencia. «Yo me pregunto dónde está el cuerpo del delito en mi caso. No ha aparecido dinero, no tengo patrimonio oculto, ni segunda residencia, y sigo viviendo donde he vivido los últimos 40 años», ha declarado durante la entrevista.
El exministro se ha mostrado visiblemente afectado por la presión mediática y judicial que ha acompañado su imputación, y ha recalcado que, a pesar de las acusaciones, no existe evidencia material de enriquecimiento ilícito. «He escuchado que esto es el mayor caso de corrupción de la democracia. Eso es mentira. Ni por volumen económico, ni por pruebas. ¿Dónde está el dinero? ¿Dónde está el enriquecimiento?», ha preguntado retóricamente ante las cámaras.
Ábalos también se ha referido a las sospechas de que su implicación en el caso Koldo, centrado en las comisiones ilegales en contratos de emergencia por la pandemia, incluye diversas fuentes de fondos irregulares. «Dicen que hay varias vías de origen del dinero, pero eso no se puede ocultar. Y yo no lo tengo», ha afirmado.
A pesar del cambio de tono en su discurso y su apertura a colaborar con Anticorrupción, Ábalos mantiene firme su defensa: «Voy a defender mi inocencia hasta el final». También ha reivindicado que, tras su paso por la política, ha regresado a su vida anterior sin haberse beneficiado económicamente del cargo público que ocupó. «Siempre se dice que lo digno es volver al punto de partida. Pues yo he vuelto. Y aún así, me acusan de corrupción», ha lamentado.
El anuncio de su disposición a colaborar con la Fiscalía podría marcar un antes y un después en la evolución del caso, en el que ya han sido señalados varios antiguos colaboradores, incluido Koldo García, su exasesor, y otras figuras del entorno socialista implicadas en tramas de adjudicación irregular de contratos públicos.