El caso Koldo suma un nuevo capítulo que amenaza con salpicar aún más alto en la jerarquía socialista. Según informa The Objective, Koldo García, exasesor de José Luis Ábalos y figura clave en la trama de corrupción que investiga la Guardia Civil, tiene en su poder una grabación del exministro José Blanco en la que este le solicita interceder a favor de una empresa afín.
La grabación, que forma parte del material incautado a Koldo por la Unidad Central Operativa (UCO), corresponde a una reunión celebrada el 7 de mayo de 2021 en el hotel AC Marriot Cuzco de Madrid. En ese encuentro, Blanco, fundador y CEO de la consultora Acento, pidió a Koldo que mediara ante el entonces ministro de Transportes, José Luis Ábalos, para desbloquear contratos de conservación de carreteras que afectaban a una empresa con la que trabajaba.
El propio Blanco ha reconocido la reunión y el objetivo del encuentro: ayudar a una «pequeña empresa» que —según argumenta— estaba siendo marginada «de manera injusta». Asegura, sin embargo, que su intervención se realizó «dentro de la legalidad» y que la grabación «no tiene recorrido judicial». También niega tajantemente haber formado parte de ninguna operación de reparto de mordidas, como las que investiga la UCO en el marco del caso Koldo.
Pese a estas afirmaciones, la existencia del audio compromete directamente a uno de los dirigentes más veteranos del PSOE y pone en evidencia las puertas giratorias y redes de influencia que han tejido durante años antiguos cargos del socialismo desde el sector público al privado.
Blanco no solo actuó como asesor en la sombra. Durante la etapa de Ábalos en Transportes, varios colaboradores del exministro gallego fueron ascendidos o colocados en cargos estratégicos. Entre ellos, Sergio Vázquez Torrón, que fue su mano derecha en Fomento y llegó a ser presidente de Ineco, o Isaías Táboas, su antiguo número dos, nombrado presidente de Renfe.
Además, fuentes socialistas señalan que Blanco recomendó directamente a Isabel Pardo de Vera para presidir ADIF, en una maniobra de influencia directa sobre los nombramientos del Ministerio. Pese a los desencuentros personales entre Ábalos y Blanco, ambos compartieron espacio político y colaboradores, consolidando un núcleo duro de poder con ramificaciones en múltiples empresas y organismos públicos.
La grabación de Blanco no es un caso aislado. Fuentes cercanas al exasesor afirman que Koldo grababa con frecuencia conversaciones, incluso cuando él no participaba directamente en ellas. En su archivo personal habría grabaciones con empresarios, dirigentes del PSOE e incluso exministros, como José Bono. Su despacho, contiguo al del ministro Ábalos, le otorgaba un acceso privilegiado a las conversaciones más delicadas del poder.