Un portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos ha señalado que las medidas anunciadas por el presidente de España, Pedro Sánchez, resultan «muy preocupantes», ya que, según Washington, terminan por «dar aliento a los terroristas» de Hamás. La valoración fue remitida en un correo electrónico a la agencia Reuters, donde además se subrayaba que causa especial inquietud que un socio de la OTAN como España «haya optado por limitar operaciones estadounidenses y apartarse de Israel el mismo día en que seis personas fueron asesinadas en Jerusalén».
Las decisiones del Ejecutivo español incluyen la consolidación de un embargo de armamento a Israel, la prohibición del paso por puertos españoles y la negativa a que aviones que transporten material militar hacia ese país sobrevuelen el espacio aéreo nacional. En total, Sánchez detalló nueve medidas, presentadas como un giro en la política exterior española respecto al conflicto en Oriente Medio.
La respuesta de Israel no se hizo esperar. Como represalia diplomática, vetaron la entrada en territorio israelí a la vicepresidenta Yolanda Díaz y a la ministra Sira Rego. Asimismo, aseguraron que trasladarían esta situación a sus socios internacionales, entre los que destacaron a la administración estadounidense de Donald Trump, que se mantiene firme en su respaldo a Tel Aviv.
La tensión diplomática se produce en un contexto de máxima violencia en la región, lo que añade presión a las relaciones bilaterales y a la posición de España dentro de la Unión Europea y de la propia Alianza Atlántica.