La alcaldesa de Getafe, la socialista Sara Hernández, gastó 650.000 euros en la adquisición de dos camiones de basura que, dos años después de su compra, siguen inmovilizados en las instalaciones de la empresa pública de limpieza. Las fechas, el lugar, la responsable del gasto y la cifra son claras: los vehículos nunca llegaron a utilizarse porque estaban destinados a recoger contenedores bilaterales que el Ayuntamiento preveía adquirir en agosto de 2024, una operación que jamás llegó a materializarse.
El proyecto nació condenado. Hernández impulsó la licitación para esos contenedores bilaterales, pero el contrato continúa sin resolverse, según detalla Okdiario. Sin contenedores, los camiones carecen de utilidad. Ahí siguen, aparcados y acumulando polvo, mientras la ciudad sufre uno de los peores estados de suciedad que recuerdan sus vecinos.
A pesar de los millones invertidos, la limpieza de Getafe no ha mejorado. Los vecinos aseguran que la situación empeora y cada vez encuentran más calles llenas de residuos. Sólo en los tres últimos años, Hernández ha destinado casi 13 millones de euros a actuaciones relacionadas con la limpieza. Las cifras no se traducen en resultados; al contrario, la percepción general es que la degradación crece.
A comienzos de este año, la alcaldesa autorizó otro desembolso millonario: cerca de 12 millones de euros. Seis millones para renovar la flota de camiones de basura y otros seis para la adquisición de unos 3.000 contenedores destinados a aplicar el nuevo basurazo de Pedro Sánchez.
La empresa municipal LYMA aprobó unos pliegos de 5,8 millones de euros para el renting y mantenimiento durante cinco años de contenedores con cerradura electrónica. Cada residente debía abrirlos con una tarjeta personal, un sistema que pretendía controlar la cantidad de residuos depositados por cada hogar.
Este sistema tampoco funcionó. El Ayuntamiento repartió casi 100.000 tarjetas, que supusieron otro gasto de 242.000 euros, y los nuevos contenedores inteligentes se convirtieron en un problema añadido.