La inmigración ilegal en España ha experimentado un crecimiento sin precedentes en los últimos ocho años por el efecto llamada del bipartidismo PP-PSOE. Según estimaciones del centro de análisis Funcas, el número de inmigrantes ilegales ha pasado de 107.000 personas en 2017 a cerca de 840.000 en 2025, lo que supone un aumento acumulado de casi el 685%.
De acuerdo con el estudio, esta bolsa de inmigración ilegal representa ya el 17,2% de la población extranjera no comunitaria residente en España. Funcas advierte de que no existen estadísticas oficiales sobre esta realidad, por lo que sus cálculos se basan en la comparación entre los registros oficiales de población extranjera y el número de inmigrantes que cuentan con autorización de residencia, permisos de estudios o solicitudes de asilo en trámite. La diferencia entre ambas magnitudes permite estimar el volumen de población que permanece de forma ilegal.
El informe señala que la inmensa mayoría de los inmigrantes ilegales en España proceden del continente americano, que concentra más del 90% del total, con unos 760.000 individuos. Entre las principales nacionalidades destacan los colombianos, con alrededor de 290.000, seguidos de peruanos, con 110.000, y hondureños, con unos 90.000. A estos se suman cerca de 50.000 inmigrantes procedentes de África, 15.000 de Asia y unos 14.000 de países europeos no comunitarios.
Funcas atribuye este fuerte incremento al aumento sostenido de la inmigración procedente de países no pertenecientes a la Unión Europea desde 2017, especialmente desde Iberoamérica, lo que explica que los extranjeros no comunitarios representan el 91% de la inmigración ilegal detectada en España.
El centro de estudios subraya que estas cifras corresponden a la situación estimada a 1 de enero de 2025, antes de la entrada en vigor, en mayo de ese mismo año, de la reforma del Reglamento de Extranjería impulsada por el Gobierno, que flexibiliza los mecanismos de regularización por arraigo. Aunque esta modificación podría haber reducido parcialmente el volumen de inmigrantes ilegales, Funcas advierte de que todavía es pronto para evaluar su impacto real.
Según las previsiones oficiales, el Ejecutivo socialista aspira a regularizar —con la única oposición de VOX— a 900.000 extranjeros hasta 2027. Sin embargo, Funcas alerta de que, incluso si se alcanzara ese objetivo, el número de inmigrantes ilegales no disminuiría de forma significativa si se mantienen las actuales dinámicas de entrada y «regularización».