«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu

La Comisión de investigación de los siniestros de Adamuz y Gelida denuncia que no puede avanzar por falta de personal y acumulación de casos

Imagen de los trabajos de rescate de los convoyes de trenes accidentados en la zona del suceso en Adamuz.

La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha reclamado formalmente un refuerzo urgente de personal ante la acumulación de investigaciones abiertas por los graves accidentes ferroviarios registrados en enero en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), ambos con víctimas mortales, y otros expedientes aún sin cerrar desde 2024, según confirman fuentes conocedoras de la situación interna del organismo.

Según publica El País, el órgano técnico, adscrito al Ministerio de Transportes pero con carácter independiente, cuenta actualmente con un equipo mínimo de cinco técnicos para afrontar unas pesquisas de gran complejidad. Bajo la presidencia de Iñaki Barrón, la CIAF está integrada además por cuatro vocales —Adolfo Moreno, Vicente Mendoza, Francisco Rincón y José Ignacio Sánchez Marhuenda— y por su secretario, Adolfo Vázquez, funcionario de carrera con voz pero sin voto. La comisión considera necesario incorporar al menos dos técnicos más para evitar retrasos en los informes.

La CIAF depende orgánicamente del subsecretario de Transportes, Rafael Guerra Posadas, a quien se ha trasladado la petición de refuerzo. Tras el siniestro del 18 de enero en la línea Madrid-Sevilla, el ministro Óscar Puente aseguró haber puesto “todos los medios necesarios” a disposición de la comisión. Sin embargo, fuentes citadas por el diario del Grupo PRISA alertan de que la realidad es la de una clara limitación de efectivos, agravada por la coincidencia de varios accidentes con víctimas y expedientes heredados.

El pleno de la CIAF celebró este miércoles una reunión extraordinaria para estudiar el recurso a medios externos en la investigación del choque entre los trenes de Iryo y el Alvia en Adamuz, donde murieron 46 personas. Según las fuentes consultadas, «los técnicos propios estuvieron desplazados con el secretario al frente, y uno de ellos tuvo que salir hacia Gelida dos días después», lo que refleja la escasez de personal disponible.

El mismo equipo ha supervisado en talleres de Madrid las rodaduras de dos trenes de Iryo y uno de Renfe que circularon por el punto donde presuntamente se produjo la rotura del carril. No obstante, el análisis clave del raíl fracturado y su soldadura se realizará en un laboratorio externo, al igual que el estudio del tren de Iryo descarrilado que cubría la ruta Málaga-Madrid.

+ en
Fondo newsletter