La diputada de VOX por Barcelona, Carina Mejías ha interpelado este miércoles al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, para exigir explicaciones claras y responsabilidades políticas ante el deterioro del sistema ferroviario español y la falta de garantías en la seguridad de las infraestructuras de transporte tras la tragedia de Adamuz, que costó la vida a 47 personas.
Mejías ha comenzado su intervención denunciando la gestión del Gobierno y ha reprochado al ministro su falta de asunción de responsabilidades. «Hoy no responde sólo ante esta diputada o ante el Grupo Parlamentario VOX; responde ante las víctimas que todavía esperan respuestas», ha afirmado.
La diputada ha calificado de «ejemplar» la dimisión de la ministra del Interior portuguesa tras los recientes temporales en su país y ha señalado que «es una actitud de la que debería tomar nota». En contraposición, ha acusado al Ejecutivo de haber tratado la tragedia como «una molestia política que hay que retirar cuanto antes de la agenda pública».
Mejías ha denunciado que la respuesta del Gobierno se ha limitado a una «política de talonario» mientras, según ha indicado, se retiraba la atención psicológica a las víctimas. «Un país decente no abandona a sus víctimas», ha subrayado, lamentando además las denuncias de pillaje y robo de pertenencias personales tras el accidente «sin que nadie respondiera».
La diputada por Barcelona ha asegurado que la tragedia «se podría haber evitado» si el ministro hubiera atendido las reiteradas advertencias de maquinistas, técnicos y pasajeros sobre el deterioro del sistema ferroviario. «Usted mintió cuando dijo que la vía estaba íntegramente renovada, mintió cuando dijo que el carril era nuevo y mintió cuando negó problemas estructurales que le habían sido advertidos», ha afirmado.
Durante su intervención, Mejías ha aportado datos oficiales que, a su juicio, evidencian el «colapso total» de la red: 985 limitaciones temporales de velocidad, 48 más en una semana, 112 nuevas incidencias en siete días —de las que solo 64 fueron resueltas— y más de 10.000 kilómetros afectados por averías. «Esto no es una fatalidad puntual, es el retrato de una red que se deteriora más rápido de lo que se repara», ha señalado.
Asimismo, ha cuestionado la falta de coordinación el día del accidente, denunciando que durante casi una hora nadie supo del descarrilamiento hasta que fue un pasajero quien dio la alerta. «Sesenta minutos que pudieron ser la diferencia entre la vida y la muerte. ¿Dónde estaban los protocolos ejemplares de los que usted presume?», ha preguntado.
Mejías también ha criticado la situación de los trenes de auscultación, señalando la contradicción en las cifras ofrecidas por el ministro, ADIF y el propio presidente del Gobierno, y denunciando que sólo uno estaba operativo mientras otros permanecían en proceso de pruebas u homologación. «Tres años tarda el ministerio en homologar un tren mientras la seguridad ferroviaria queda paralizada por la burocracia», ha afirmado.
En materia presupuestaria, la diputada ha cuestionado el anuncio «a toda prisa» de 1.800 millones de euros adicionales para mantenimiento y 3.600 nuevas contrataciones tras el anuncio de huelga por parte de los sindicatos. «Durante años negaron la falta de personal y ahora, bajo presión, prometen miles de millones sin presupuestos aprobados ni financiación garantizada», ha denunciado.
Por último, Mejías ha vinculado el deterioro de las infraestructuras con los casos de corrupción que afectan al entorno del Ministerio de Transportes. «Cuando la corrupción entra en las obras públicas, la seguridad y las vidas se ponen en riesgo. La corrupción mata«, ha afirmado, exigiendo que se depuren todas las responsabilidades políticas y administrativas. «Asumir su responsabilidad es un acto ético. Cuando una gestión provoca una tragedia de esta magnitud, lo que procede es apartarse del cargo», ha concluido.
Ya en el turno de réplica, la diputada de VOX por Barcelona, Carina Mejías, ha rechazado las acusaciones del ministro y ha elevado el tono para señalar directamente su responsabilidad política en la tragedia. «No nos acuse a los demás de cosas de las que no somos culpables. Yo no voy a pedir disculpas, porque quien debería pedirlas es usted». Mejías ha asegurado que fueron las propias víctimas quienes le trasladaron la retirada de asistencia psicológica y los episodios de pillaje tras el accidente, subrayando que «la realidad ha chocado con su relato prefabricado». Asimismo, ha recordado que el ministro anunció en noviembre su intención de elevar la velocidad de los trenes a 350 km/h mientras ya existían denuncias de pasajeros por incidencias graves en la vía, y cuestionó la falta de control y coordinación el día del siniestro: «¿Dónde estaba la monitorización? ¿Por qué tuvo que ser un pasajero quien avisara de que había heridos?», añadió.
La diputada también ha apelado a informes técnicos previos que advertían del deterioro de la red y reprochó al Gobierno haber ignorado durante años las reclamaciones de más mantenimiento y personal. «Los bulos no firman informes técnicos; los firman los técnicos», señaló, en referencia a advertencias de la AIReF sobre el estado de las infraestructuras. Mejías denunció que sólo tras la presión sindical hayan aparecido anuncios de nuevas inversiones y contrataciones, cuando durante años —según indicó— se había negado esa necesidad, incluso permitiendo que trenes con más de 400 pasajeros viajaran con una sola interventora. «La responsabilidad es suya. Dijo que dimitiría si había responsabilidad por acción u omisión. La hay. Dimitir es lo que tiene que hacer por decencia y por moralidad», culminó.