La Guardia Civil ha desmantelado en Salamanca una organización criminal especializada en delitos contra el patrimonio y contra la salud pública tras el atraco a una joyería en la localidad de Santa Marta de Tormes. En la operación, denominada «Vulneres», han sido detenidos cuatro hombres, entre ellos de origen croata y albanés como presuntos integrantes del grupo.
La investigación comenzó el pasado mes de abril, después de que se produjera un robo con violencia en una joyería del municipio salmantino. Según la Guardia Civil, uno de los implicados entró en el establecimiento con una careta y causó lesiones al propietario con un arma de fuego.
A partir de ese atraco, los agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Salamanca iniciaron las pesquisas, realizaron la inspección técnico ocular y tomaron declaración a varios testigos. Esas diligencias permitieron identificar a un primer sospechoso con numerosos antecedentes penales.
El análisis de sus movimientos llevó posteriormente a los investigadores a localizar a otras tres personas que, según la Guardia Civil, operaban bajo su liderazgo. La organización tenía su base en dos municipios del alfoz de Salamanca: Villares de la Reina y Aldeaseca de la Armuña.
Desde allí, los sospechosos se desplazaban para cometer delitos a bordo de un vehículo sustraído en la provincia de Guadalajara, al que habían colocado placas de matrícula falsificadas. La Guardia Civil sostiene además que el grupo actuaba en otras provincias y contaba con ramificaciones en distintos puntos del territorio nacional.
El presunto cabecilla tenía dos señalamientos judiciales de búsqueda, personación y detención dictados por un juzgado de Pontevedra. Ante la gravedad de los hechos, los agentes realizaron este martes entradas y registros en una vivienda y una nave situadas en Villares de la Reina y Aldeaseca de la Armuña.
Durante los registros, la Guardia Civil localizó la pistola, la careta y las matrículas falsas presuntamente utilizadas en el atraco de Santa Marta de Tormes. Todo ello se encontraba en la habitación del supuesto líder de la organización.
El material intervenido revela la peligrosidad del grupo. Los agentes incautaron cinco pistolas municionadas, una carabina, dos revólveres simulados, una pistola táser, cuatro chalecos con la inscripción de la Guardia Civil, defensas, un machete, herramientas para cometer robos, 400 plantas de marihuana y cocaína.
La operación contó con un amplio despliegue policial, con participación de unidades de seguridad, el equipo Pegaso para el uso de drones, el servicio cinológico de detección de drogas y especialistas de Policía Judicial, bajo la dirección del equipo de patrimonio de la Comandancia.
A los cuatro detenidos se les imputan delitos de robo con violencia con arma de fuego, tenencia ilícita de armas, lesiones graves, delito contra la salud pública, defraudación de fluido eléctrico, usurpación de funciones y pertenencia a organización criminal. Los arrestados han sido puestos este miércoles a disposición judicial.