«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
no tienen experiencia suficiente al volante de vehículos pesados

La convalidación exprés de carnés para extranjeros dispara los accidentes de camiones en España

Accidente en el túnel de la calle Bailén.

Los últimos accidentes y episodios de caos protagonizados por camiones en ciudades españolas tienen un patrón común. Conductores extranjeros con el carné convalidado por la Dirección General de Tráfico y sin experiencia suficiente al volante de vehículos pesados en entornos urbanos complejos. Una realidad que los transportistas llevan tiempo denunciando y que el Gobierno sigue ignorando.

España necesita más de 30.000 conductores de camión para cubrir la demanda del sector. Un déficit provocado por el envejecimiento de la plantilla, con miles de profesionales próximos a la jubilación, y por el rechazo de los jóvenes a incorporarse a una actividad marcada por jornadas interminables, presión constante y condiciones laborales que no compensan la responsabilidad que implica conducir un vehículo de gran tonelaje.

Lejos de afrontar este problema de raíz, el Ejecutivo ha optado por una solución rápida y peligrosa. Ayudas para obtener el carné por un lado y, sobre todo, una convalidación masiva de permisos extranjeros por otro. Una medida que no sólo no garantiza experiencia real, sino que está detrás de numerosos incidentes recientes.

El caso más llamativo se produjo el pasado viernes en Madrid, cuando un camión portacoches quedó atrapado en un túnel de la calle Bailén, colapsando el tráfico en buena parte de la capital durante horas. Los bomberos necesitaron casi cuatro horas para liberar el vehículo, mientras miles de conductores quedaron atrapados en un atasco sin precedentes. El chófer era de origen senegalés y carecía de experiencia en la ciudad, según detalló el encargado de la empresa a periodistas.

El problema se originó cuando el conductor siguió las indicaciones del navegador, que le condujo a un túnel con un gálibo incompatible con el vehículo. Un error elemental que revela una carencia alarmante de formación práctica. Muchos de estos conductores no conocen las ciudades, no dominan el idioma, no interpretan correctamente la señalización y desconocen conceptos básicos imprescindibles para la conducción profesional.

Desde el sector advierten de que este no es un caso aislado. La entrada masiva de chóferes procedentes de Marruecos y de otros países africanos, con salarios bajos y condiciones laborales que los profesionales españoles y europeos rechazan, se ha convertido en la norma. Todo ello gracias a una política de convalidación de permisos cada vez más laxa, que prioriza cubrir vacantes sobre garantizar seguridad.

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